Piden la recusación del juez Contreras
El abogado defensor de los hermanos Frías pidió la recusación del juez Federal, Miguel Ángel Contreras.
Se trata del letrado del fuero local, Pedro Vélez, quien sostuvo que el magistrado carece de imparcialidad para continuar con la investigación de la causa que salió a la luz el 31 de octubre tras las detenciones de los hermanos Frías y de Marco Rearte, quienes fueron sorprendidos con más de 300 gramos de cocaína y otros elementos.
De las escuchas telefónicas, surgió la participación del abogado Morales y de un interno del penal, Gabriel Lazarte, quien está detenido por un homicidio. Según la investigación, Morales habría hecho de nexo entre Lazarte, su pareja, Emilse Araoz y los hermanos Frías y Rearte. Posteriormente, fueron detenidos Gastón “Carozín” Baigorrí y Roque Vizgarra. Únicamente Morales y Aráoz no fueron detenidos en la causa.
El abogado presentó una “recusación con causa” contra el juez Federal Miguel Ángel Contreras, de quien asegura que “benefició” a Juan Pablo Morales, considerando que su investigación no es imparcial como señala el debido proceso.
Vélez realizó el escrito como defensor de tres de los ocho acusados en la causa, (Sebastián y Pablo Frías y Ramón Baigorri). Para Vélez, la imparcialidad se notó desde el día 9 de noviembre cuando Contreras, “dicta un decreto en el cual no tan solo ignora los pedidos de detención formulados por el Fiscal (Santos Reynoso) en relación a los ciudadanos Morales, Gabriel Lazarte y Emilce Elizabeth Aráoz, sino que guarada un silencio sepulcral con relación a la ciudadana Aráoz que, conforme surgía de las transcripciones de escuchas telefónicas, sería quien guardaba la sustancia estupefaciente que vendía Lazarte con el auxilio de Morales, y que estaba lista para ser entregada ante la orden de este, permitiendo así, claramente, que esa sustancia desaparezca”.
En ese contexto, menciona que si Contreras hubiera ordenado la detención de los tres como pedía el fiscal Reynoso, “podría haberse procedido al secuestro de sus teléfonos celulares contribuyendo al esclarecimiento de la causa” y sobre todo “evitar, con su detención, la posibilidad de que ambos aúnen esfuerzos para hacer desaparecer los estupefacientes y los automóviles que como producto de la venta de la droga tenían”.
Asimismo, sostiene que, al permitirle la libertad a Morales, se habilitó “que este obstaculice el normal desenvolvimiento del proceso, permitiéndole tener libre acceso no tan solo a la causa, sino a todos los involucrados en la misma”.
“Morales, en su condición de abogado del foro local, inmediatamente procuró entrevistarse con todos y cada uno de los imputados en la causa, a los fines de intentar acomodar sus posturas ante el proceso para procurar su impunidad, y así evitar el avance de la investigación”.
En este contexto, Vélez recuerda la denuncia por supuestas amenazas que realiza Morales contra el fiscal Reynoso el día de su declaración como imputado, que luego fue desestimada y que, a su entender, "sólo hizo esta denuncia penal con el fin mediato de recusar al fiscal de la causa, quien fue el que realizó el pedido de su detención e imputación”.
Vélez, en sus argumentos va más allá y asegura que ésta acusación de Morales, “no solo constituyó una falsa denuncia que podría configurar el delito de calumnia, sino además una inconducta notoria que no pudo pasar desapercibida ante los ojos del Juez”.