Piedras, cuatro chapas y adiós
Andalgalá © En la mañana de ayer, se apersonó en una emisora local un joven de unos 26 años, quien contó -al borde de las lágrimas- su situación que enmudeció a la audiencia.
Dio detalles de su discapacidad por problemas auditivos y
pérdida de memoria a corto plazo. Mencionó que vive en Choya, algunos días
junto a su madre, que por cuestiones de precariedad no puede quedarse ahí.
No tiene otro lugar, pero lo que más impactó a todos fue que
el mismo intendente fue antes de las PASO,
vio en la situación en la que estaba en su humilde rancho compuesto de una
pieza de plásticos y adobe, prometió volver a brindarle una solución, y lo
único que mandó fueron piedras y 4
chapas, que ahí las tiene, ya que no le sirvieron de nada.
El intendente le prometió ayuda para construir y que pueda
vivir mejor, pero a cambio le pidió que lo acompañe con el voto. Lo cierto es
que Ramón fue y votó, confió, él y sus familiares, seis personas depositaron su
confianza, esperanzados, pero... después de las elecciones el Páez no volvió
más.
Este vecino contó, que quienes volvieron fueron la delegada
del lugar, Norma Flores, y gente del área de Desarrollo Social del municipio
local, tomaron fotos, vieron el lugar y se fueron burlándose, sin motivo
alguno, dijo Ramón.
Como son días delicados en lo político, decidimos ver la
situación en directo de este joven. Fuimos hasta Choya, llegamos al lugar, con
impotencia y dolor, se logró ver que nada de lo que decía el muchacho era
falso, que la situación que tiene es tal cual o peor de lo que lo contó.
Luego supimos que en el municipio se habló del tema pero
nadie acudió en ayuda de esta gente.
Triste, pero real. Ocurre en Andalgalá.