Pintó para sorpresa de Australia, pero fue éxito de Holanda

Holanda acaricia los 8vos. y dejó a Australia al borde de la eliminación. El equipo de Van Gaal se impuso 3-2, en el Beira Río. Robben, Van Persie y Depay marcaron para el ganador, que quedó con un pie en 8vos. de final, exhibiedo un ataque temible (8 goles) en dos partidos. Cahill y Jedinak lo hicieron para el conjunto que quedó a un paso de la despedida del Mundial.

OTRO DE ROBBEN. Para Holanda, que se siente mejor de "azul".
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En el estadio Beira Río de Porto Alegre, el equipo ‘naranja’ (en los dos partidos que jugó en Brasil vistió de azul, ¿será cábala?) logró un difícil triunfo que le permite acercarse a la primera posición de la zona, tras el concluyente 5-1 del debut ante el campeón mundial, España.

Por su lado, el combinado de Oceanía, pese a sus buenas producciones en la Copa del Mundo, no reúne unidades y necesitará de la ayuda de otros marcadores para llegar con aspiraciones de clasificación a la última jornada, en el choque con los españoles.

El equipo conducido por Louis Van Gaal se puso en ventaja a los 19m. del primer tiempo, a través de una corrida del delantero Arjen Robben, quien batió a Matthew Ryan, con un remate cruzado.

Inmediatamente después, el elenco australiano estableció la igualdad provisoria, con una perfecta volea de Tim Cahill, que dejó sin asunto a Jasper Cillessen.

Durante esos 45 minutos iniciales, Australia lució un mejor funcionamiento colectivo, presionó arriba a la defensa rival y le generó inconvenientes con Leckie y Oar, bien de punta y llegando ambos hasta el fondo.

Como consecuencia de ese mejor accionar, el equipo de Oceanía sacó ventaja a los 9m. de la segunda mitad, con un penal que sancionó el árbitro argelino Djamel Haimoudi, por una mano casual en el área del defensa Jaryl Janmaat.

Holanda reaccionó casi de inmediato, también. Con el simple argumento de habilitar a sus extremos, los dirigidos por Van Gaal consiguieron el 2-2 parcial, a los 13m., cuando Van Persie quedó mano a mano con Ryan y dio una lección gratuita de su poder de fuego.

El encuentro continuó con un ritmo frenético y el combinado australiano tuvo el tercero a disposición, cuando Leckie metió el pecho antes que la cabeza y favoreció una atajada sin problemas del arquero Cillessen. Y, tras cartón, el ingresado Memphis Depay metió un disparo bajo, aprovechó la estirada tardía del arquero australiano y festejó el tercer tanto holandés.

De allí hasta el final, el equipo ganador hizo control de balón y estuvo más cerca de aumentar las cifras, ante un rival que ya parecía cansado y que había tirado "todas las cartas sobre la mesa". Normal 0 21 false false false ES X-NONE X-NONE

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