En plena temporada alta, un importante atractivo turístico, cerrado

Se trata de Las Termas de la Aguadita, en el departamento Tinogasta. Los turistas que tenían intenciones de conocerlas, se encontraron con un cartel que decía \"Cerrado\".

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Con la llegada del período de las vacaciones de invierno, la mayoría de los centros turísticos de la provincia se mantuvieron abiertos al público. Fiambalá como siempre deslumbra con sus atractivos, encabezados por las Termas, Las Dunas de Tatón, el Paso de San Francisco, la Iglesia de San Pedro, por nombrar algunos de los lugares más visitados y como en Tinogasta, todo lo relacionado al circuito de La Ruta del Adobe.

En la ciudad e Tinogasta quedó marcado que la elección fue la Ruta del Adobe, además del recorrido a las bodegas y templos religiosos.

Pero notablemente desde principios del 2012 y en ésta nueva gestión de Gobierno, el tema oculto es “La Aguadita”, las termas que muchos visitantes buscaron como “ese pintoresco lugar”, así caracterizado por el turismo que se va de la ciudad, sin conocerlo, porque un portón indica que no se puede ingresar: “ESTA CERRADO”.

El Ejecutivo Municipal no le encontró la vuelta desde que decidió rescindir el contrato al administrador que había dejado el saliente Intendente Simón Quintar, la Sra. María Ortíz de Cruz y su hijo, Fernando Cruz, quienes tuvieron que abandonar el complejo termal los primeros días del mes de febrero de este año. Con su salida, una denuncia efectuada por el propio municipio, aduciendo que la familia Cruz se habría llevado elementos que pertenecen al complejo.

Inmediatamente se hizo cargo un grupo de jóvenes becados, los que formaron una cooperativa de trabajo para administrar las Termas. Un hecho desgraciado, el fallecimiento de una menor de edad, ahogada en una de las piletas, hizo que esta Cooperativa aparentemente se disolviera y diera un paso al costado.

De las futuras concesiones, de los futuros administradores, o a quiénes se les pudiera ofrecer el trabajo responsable del Complejo Termal que lo hace en la parte superior de La Aguadita, hoy aparenta sumirse en un misterio.

El turismo encontró en el camino que conduce al lugar, carteles que indicaban que las termas estaban cerradas, que avanzando encontrarían otro similar que les advertiría que a 100 mts. iban a terminar su recorrido debido al portón que se colocó para impedir el ingreso al nuevo complejo.

Esta es la realidad que muestra el lugar que fue orgullo de los tinogasteños siempre. Que año tras año, desde la década del ´90 fue perdiendo protagonismo en las sombras del avance que mostraba las Termas en Fiambalá.

Muchas veces se pidió a los diferentes jefes comunales del momento, que sea la Aguadita un tema urgente en la agenda para el presupuesto financiero del gobierno.

En su momento, el FCS tomó la posta y decidió a través de la utilización de los fondos por Regalías Mineras, construir la primera etapa de un complejo que fue inaugurado en marzo de 2011. La actualidad nos hace suponer que con la incertidumbre de saber en que estado se encuentra la mega obra, genere una nueva compulsa que permite volver a poner el tema en debate y repreguntarnos, ¿Hasta cuando las termas La Aguadita serán presa de las malas decisiones de los gobiernos de turno?. Fuente: Voces Escritas.

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