El 45% de la población catamarqueña no tiene obra social
Un informe elaborado de manera conjunta por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la CEPAL, y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) alerta sobre las desigualdades en el sistema de salud en la Argentina y recomienda una reforma integral del sistema sanitario. En Catamarca el 45% de la población no tiene obra social.
El estudio fue realizado en base a los resultados del Censo de Población, Hogares y Vivienda de 2010 y del Ministerio de Salud de la Nación. Los datos en los que la OPS basa su análisis sobre Argentina, que dieron a conocer en nuestra provincia, Catamarca, el 45% de la población no tiene obra social, mientras que el promedio nacional de población sin seguro de salud es de 48%, lo que representa a más de 19 millones de personas. En tanto, en seis provincias argentinas hay más del 58% de la población sin ningún tipo de seguro de salud.
Con el 66%, la provincia del Chaco tiene junto a Formosa el índice más alto de personas sin seguro de salud que demandan servicios estatales. Las otras provincias que están enmarcadas en esta situación son Santiago del Estero, 64%; Corrientes, 62%; Salta, 60% y Misiones con el 58%.
Por el contrario, los distritos con menores índices de población sin obra social son la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el 26%, Santa Cruz, 29% y Tierra del Fuego, 30%.
En comparación con otras zonas pobres del país, el promedio de Catamarca, el 45% de la población sin tiene obra social, no parece considerable, pero se complica el problema cuando descubre que el 88% de la población con asistencia social, es beneficiario de la obra social pública.
Teniendo en cuenta este punto, el informe indica que “el rasgo distintivo del sistema de salud argentino es que el sector público ofrece servicios a los que tienen derecho todos los habitantes del país, con independencia de que tengan otro tipo de cobertura proveniente de algún tipo de seguro social o privado. Esto implica que todo ciudadano tiene derecho a recibir una cobertura básica, aunque resulta ser muy diferente dependiendo del lugar de la República donde resida”.
Esa diferencia, explica el estudio, se debe a dos factores: el elevado grado de descentralización que presenta el sector público y la significativa brecha de desarrollo y capacidades entre provincias. “La oferta pública de servicios de salud (universal y gratuita), marcada por un fuerte proceso de descentralización, reproduce los desequilibrios regionales y no logra compensar los problemas distributivos”, concluye el informe, que alerta sobre “la necesidad de re jerarquizar el rol del Gobierno nacional en la compensación de las inequidades”, a través de modificaciones presupuestarias y la negociación de acuerdos entre Nación y provincias.
Respecto de la importancia del empleo público y de las Obras Sociales Provinciales, el informe dice, “Algunas provincias de bajo desarrollo económico muestran un promedio de cobertura a través de seguros por encima del promedio nacional, debido, seguramente, al peso relativo del empleo público. Por ejemplo, en Catamarca la cobertura de seguros de salud es de 55%, pero el 88% de la misma corresponde a la Obra Social Provincial. Santiago del Estero y Formosa son las dos provincias con menor cobertura de seguro de salud (36% y 34% respectivamente) y la proporción de asegurados por las Obras Sociales Provinciales se cuenta entre las más elevadas (82% y 86% en cada caso). En el gráfico N° 5 se puede comprobar que cinco provincias tienen más de la mitad de cobertura de seguros en manos de las OSP (Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero, Salta y Jujuy), lo que indica la presencia excluyente del sector público dentro del empleo formal. Ello no se traduce en altas participaciones del empleo público en el total de ocupados por la importancia del trabajo no registrado en esas mismas provincias”.
La población argentina vive hoy 10 años más si se comparan las cifras de la expectativa de vida con lo que pasaba hace 50 años. Pero el sistema de salud aún sufre problemas de articulación y fragmentación que producen desigualdades a la hora de acceder a la atención médica oportuna y de buena calidad, según el informe elaborado de manera conjunta por la OPS, la CEPAL y el PNUD.
Representantes de los tres organismos, que dependen de ONU, remarcaron por otra parte que Argentina necesita llevar adelante una reforma integral del sistema nacional de salud , que está conformado por un sector público, las obras sociales, las prepagas, y la cobertura que brinda el PAMI a jubilados y pensionados. “Argentina tiene un sistema de salud que sólo piensa en individuos y no en ciudadanos y ciudadanas. No es un sistema que nos iguale”, afirmó Mirta Roses, epidemióloga cordobesa y directora de la OPS.
Sostuvo también que se está dando “un momento oportuno” para realizar una reforma porque hay “un proceso político estable y un renacimiento de la participación ciudadana”.
Durante la presentación del trabajo, la Dra. Roses estuvo acompañada por el ex ministro de Salud Ginés González García, y el actual viceministro, Máximo Diosque.
Para argumentar a favor del cambio, el informe (se puede leer en www.new.paho.org/arg/ ) se remontó al pasado; incluso recordó al Protomedicato, que se encargó de la salud desde 1779 y 1820. Desde 1945 hasta 1955 hubo una planificación estatal centralizada; luego siguió un modelo pluralista de planificación fragmentado (1970–90), y durante la década de los noventa se produjo una desregulación de los mercados de salud.
En aquel momento, “se solía argumentar que la libre elección daría mayor competencia al mercado de seguros, de forma tal que lograría una mayor eficiencia en la asignación de recursos y que la mayor autonomía de los hospitales públicos produciría un resultado similar, hipótesis que luego no se comprobó en la práctica ”, según expresa el informe. Los salvajes noventa produjeron más pobres, y menos atención médica. La crisis de 2001 puso al país al borde del abismo. Es decir, el estado de situación actual del sistema de salud es consecuencia de factores políticos y económicos también.
El gasto total en salud (incluyendo los datos del sector público y las obras sociales y una estimación del sector privado de la OMS) era superior al 10% del PBI en 2008. A pesar de que el nivel del gasto es elevado en comparación con otros países, el sistema de salud es “poco equitativo”. Porque si bien todo ciudadano puede acceder a un hospital público, la atención “puede ser muy diferente dependiendo del lugar donde reside”.