“En épocas de neoliberalismo, la salud está seriamente afectada”
El doctor Daniel Noli, referente de la Comisión de Salud Tucumán, del Instituto Patria, brindó esta tarde en Catamarca, una charla sobre “Salud Pública, Salud Mental y Medicamentos en tiempos de la CUS”.
Al término de la misma, y en diálogo con este medio, el profesional trazó una radiografía de la situación de la salud pública en tiempos de políticas neoliberales, como las impulsadas en la actualidad por el Gobierno Nacional.
La eliminación de las políticas de inclusión social, de redistribución de la riqueza, y la reducción de las partidas presupuestarias en pos de medidas que favorezcan la mercantilización de la salud convirtiéndola en un negocio, son algunas las característica que –a su entender- definen la política de salud que lleva adelante el Estado Argentino, con el gobierno de Mauricio Macri.
“En épocas de pleno neoliberalismo, sabemos que cada una de las acciones que se implementan están orientadas hacia un fin muy concreto: la destrucción del Estado que tenga como soporte o motor la inclusión, y la actividad colectiva que tiene como objetivo la redistribución de ingresos. En Argentina el neoliberalismo persigue la total y absoluta eliminación de todo rastro político que pudiera quedar de políticas de inclusión y de políticas económicas de redistribución de riquezas. Dentro de esa perspectiva, la salud está seriamente afectada”, analizó.
Para Noli, a través de las políticas sanitarias actuales, se puede apreciar una “intencionalidad directa de privatizar gran parte del sistema público de salud y de hacer una buena cantidad de negocios de parte de personas que vinieron a hacer negocios y que no son ni solidarias, ni justas, ni respetuosas de los derechos”.
Observó que el Presupuesto de Salud “no sólo se redujo en términos de PBI, sino que además cayó en su utilización a un 65% de lo presupuestado. Esto significó un impacto directo en una serie de programas nacionales”, que fueron eliminados en perjuicio de los sectores de la población más débiles y postergados.
En consecuencia, argumentó que “cuando la política económica está organizada en beneficio de las minorías, de ricos para ricos, y por ricos, no hay ninguna posibilidad de desarrollo de políticas sociales que puedan soportar una política de salud pública”.
Por último, el profesional recordó que “todo esto ya lo hemos vivido, ya lo vimos con los hospitales de autogestión en épocas de menemismo, y ya sabemos que pasan de una cosa general y abstracta a que son gerentes y contadores los que terminan manejando los hospitales y comienzan así a subsidiar la oferta”.