“Le pongo el corazón a las comidas para los chicos”
Este lunes, una nueva delegación de cerca de 300 egresados de sexto grado, acompañados por sus coordinadores, llegó al Centro de Integración e Identidad Ciudadana. Alberto, el cocinero del CIIC, junto con el Licenciado en Nutrición Matías Pedraza Varela comentaron sobre las exquisiteces que salen de la cocina, incluidas las dietas especiales.
Unos se fueron… dejando su impronta y sus ocurrencias pero
llevándose un bolso cargado de amor, cuidados especiales y mucha felicidad.
Pero otros llegan… cargados de ansiedad, incertidumbres y hasta miedos
reflejados en sus miradas atónitas que se dejan asomar por detrás de las
ventanillas de combis y colectivos que se estacionan en la recepción del Centro
de Integración e Identidad Ciudadana (CIIC), dependiente del Ministerio de
Desarrollo Social.
Como cada lunes, esta semana ingresó al CIIC una nueva
delegación de cerca de 300 alumnos egresados de sexto grado acompañados por sus
coordinadores, provenientes de 15
escuelas provinciales de diferentes localidades del interior catamarqueño.
Pero mientras los bolsos y valijas se amontonan agrupados
por sectores en la recepción, en la cocina Alberto trabaja desde temprano para
recibirlos. "Empezamos desde temprano preparando las 300 raciones de comida
para esperarlos”, comentó el cocinero que, mirando al infinito, agregó: "para
mí es mucho más gratificante preparar la cena para los chicos que preparar una
recepción para una gran fiesta, para mi tiene mas sentido”.
"Le pongo mas amor a la comida para los chicos, le pongo el
corazón a las comidas para los chicos, me llegan más que hacer una fiesta
importante, así lo siento”, recalcó uno de los integrantes de la cocina que con
esmero prepara cada una de las cuatro comidas que reciben los chicos durante su
estadía, totalmente gratuita, en el Centro de Integración e Identidad
Ciudadana, un proyecto ideado por la primer mandataria provincial, Dra. Lucía
Corpacci, para fortalecer los derechos de los niños así como generar
integración e igualdad entre los más chicos y olvidados pobladores del interior
profundo de Catamarca.
Semanalmente, una delegación de 300 personas se instala en
el CIIC, conducido por
"Los lunes los esperamos con pastas a la boloñesa y de
postre helado. La cena del primer día es un lunch, porque notamos que ayuda a
la integración de los chicos, se rompe más rápido el hielo entre ellos al estar
en movimiento, conversan y se conocen”, comentó Alberto sin olvidarse del rol
del Licenciado en Nutrición, Matías Pedraza Varela.
"Con el paso de las delegaciones se fueron ajustando
detalles de los menúes con el acompañamiento y asesoramiento del Licenciado en
Nutrición, porque no todas las comidas
fueron bien recibidas. Por ejemplo notamos que los chicos del interior no
consumen ravioles, quizás porque no lo conocen, para ellos cuando la comida es
más simple es mucho mejor. Lo que más les gusta son las milanesas, las
supremas, el pollo al horno o el cerdo al horno, aunque actualmente la mayoría
de las comidas que presentamos son bien recibidas”, aseguró el cocinero quien
también resaltó el rol fundamental de los mozos, quienes llevan la información
de la mesa hacia la cocina.
"Siempre estamos en contacto, ellos son los que tienen contacto con los
comensales y nos informan como comen, si sobra la comida en los platos, etc”,
aseguró Alberto sin olvidarse que entre los postres, lo más aceptado por los
chicos es la ensalada de frutas.
"Para ellos comer una fruta es un majar y quizás la aceptan
más que a los helados”, dijo ras comentar que "sabemos que esto sucede porque a
los chicos del interior no les llega muy seguido las frutas más conocidas para
nosotros como la manzana o la banana, por ejemplo”, aseguró.
"Cocino con mucho amor para los chicos porque hay algo que
muchos no ven: quizás los chicos nunca antes estuvieron en un lugar, quizás
nunca se sentaron en una mesa para que los sirvan como los servimos nosotros, y
cuando vuelvan a su pago quizás nunca más vuelvan a estar en un lugar como
este”, dijo visiblemente emocionado el cocinero de profesión, que guarda en su
bolsillo una experiencia de 30 años manejando ollas y utensillos de cocina, y
que hoy desarrolla sus destrezas junto a uno de sus hijos en la cocina del CIIC.
Dietas especiales
Entre los preparativos de espera de las delegaciones de los
lunes: el Licenciado en Nutrición diseña los menúes para ser ejecutados por
Alberto, quien aclaró que "todo es preparado con el mismo amor para todos”.
Como cada lunes, el trabajo de cocina genera los platos normales pero siempre
se cuenta con mercadería opcional para preparar los platos opcionales según las
patologías que presenten algunos visitantes del Centro.
"Buscamos brindar un servicio de excelencia para los chicos,
y los casos de salud que requieren cuidados especiales en el CIIC son tenidos
en cuenta”, dijo el nutricionista tras recordar "en cuanto a los menúes normales apuntamos
al aporte de carbohidratos debido a las actividades diarias que desarrollan los
chicos, así como también aportarles las energías suficientes como las que
consumen por día”, aseguró el nutricionista sin olvidarse que "últimamente
recibimos chicos diabéticos o celiacos pero también detectamos muchos casos de
gastritis en el comedor. llegan desde la
casa con estos problemas, pero desde el primer día que llegan al Centro
realizan una alimentación sana”, aseguró el profesional.
Durante los cinco días de la semana, tanto los egresados o
sus acompañantes que presentan diabetes,
celiaquía o por alguna razón especial no consumen carnes, reciben el
tratamiento con "dietas especiales”.
"Busca adaptarnos a las patologías. Con respecto al
diabético, no tenemos problemas: medimos las cantidades, informamos e
instruimos al niño sobre como consumir los alimentos o aquellos que no debe
consumir, cuantos carbohidratos contiene un plato de fideos o de arroz, aunque notamos que muchos de ellos ya traen
cierta formación de sus hogares”; dijo Pedraza Varela a la vez que recordó que "aquellos que no
tienen los conocimientos adquiridos me ocupo personalmente de enseñarles
cuantas rodajas de pan pueden comer, etc”, aseguró el nutricionista.
En los casos de los niños que presentan diabetes, el
profesional explicó que son una franja de comensales que necesita mantener un
nivel de glucemia teniendo en cuenta que están realizando actividades.
"Tratamos utilizar lácteos descremados que se le sirven por separado, con ello
tratamos de disminuir las grasas animales y que el alimento tenga carbohidratos
porque de suceder los contrario se les puede bajar el azúcar y consecuentemente
los niveles de la glucemia. También les reducimos las grasas animales para
prevenir también a futuro las patologías cadiovasculares”, acotó.
Finalmente, el nutricionista destacó que en la cocina los alimentos
especiales se preparan aparte de los menúes normales, y para ello también se utilizan los
utensillos, ollas etc. que se encuentran
aislados y al resguardo del resto de las comidas.
"Las dietas especiales se preparan aparte y con otros
instrumentos guardados especialmente
para ello porque cuidamos especialmente la contaminación de los alimentos que
contienen trigo avena cebada y centeno (TAC) que no puede consumir el celiaco
se contamina fácilmente, entonces se trabaja cuidando todos los detalles y
evitando que sucedan contaminaciones cruzadas con el resto de los
alimentos que contienen TAC, se evita el
contacto en la preparación en la misma olla, por ejemplo”, explicó el
profesional mientras recorría la cocina del CIIC.
Cifras semanales
Cada semana, los integrantes de las diferentes delegaciones
escolares llegan al salón comedor, especialmente ambientado, donde
consumen 1500 medialunas y 1500
tortillitas saladas junto con