¿Por qué Semana Santa cambia de fecha cada año? El significado del Jueves y Viernes Santo
La Semana Santa es uno de los momentos más significativos del calendario litúrgico para los católicos, y cada año moviliza tanto la fe como la organización de millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, muchas veces surge la misma pregunta: ¿por qué cambia de fecha cada año?
A diferencia del año pasado, cuando se celebró en marzo, este 2025 la Semana Santa será del domingo 13 al domingo 20 de abril. Esta variación en el calendario se debe a que su fecha no está determinada por el calendario gregoriano tradicional, sino por el calendario lunar y el equinoccio de primavera del hemisferio norte.
La Pascua —y por lo tanto toda la Semana Santa— se fija el domingo siguiente a la primera luna llena posterior al 21 de marzo, lo que significa que puede caer entre el 22 de marzo y el 25 de abril.
¿Qué se conmemora el Jueves y el Viernes Santo?
El Jueves Santo recuerda la Última Cena de Jesús con sus apóstoles, un momento clave donde se instituyó la Eucaristía: el pan y el vino como representación de su cuerpo y sangre. También se conmemora el lavatorio de pies, la oración en el huerto de Getsemaní y la traición de Judas.
El Viernes Santo, en tanto, se centra en la crucifixión y muerte de Jesús, considerado uno de los días más emotivos y solemnes para los fieles. Es un día de recogimiento y penitencia, donde muchas personas optan por no consumir carne en señal de respeto, reemplazándola tradicionalmente por pescado.
Un vínculo con la Pascua judía
La elección de esta fecha también guarda una relación histórica con la Pascua judía, ya que la Última Cena ocurrió durante esa festividad. Dado que el calendario judío es lunar, la Iglesia cristiana adaptó sus celebraciones para coincidir simbólicamente, unificando así las conmemoraciones bajo un criterio astronómico.
Además, la Cuaresma, ese período de 40 días de preparación espiritual antes de la Pascua, se cuenta a partir de este mismo cálculo y comienza con el Miércoles de Ceniza.
Tradición, fe y reflexión
Más allá del calendario, Semana Santa invita a un tiempo de reflexión espiritual, conexión familiar y renovación interior. Y aunque su fecha cambie, su mensaje de fe y esperanza permanece intacto año tras año.