Los pozos o baches en las calles pavimentadas, ¿un problema insoluble?
Ante todo hemos de advertir a nuestros lectores sobre nuestra ignorancia en materia de obras de pavimentación y utilización de materiales para tal fin. Sólo sabemos (porque lo explicó un profesor en la secundaria) que el asfalto es una sustancia viscosa, pegajosa y de color negro que se encuentra en estado natural en algunas partes del mundo como en Venezuela, donde existe un lago de asfalto, pero resulta más barato obtenerlo como subproducto de la destilación del petróleo.
El asfalto junto con piedras trituradas se emplea para pavimentar calles y rutas formando una capa sobre terreno previamente apisonado para evitar que el agua de lluvia moje la tierra con el consiguiente deterioro.
Pero de lo que se trata en este envío es de los pozos o baches que se forman en las calles aún en las que fueron pavimentadas recientemente.
Es un asunto -el de los pozos o baches-, que resulta muy peligroso especialmente para los motociclistas y con frecuencia vemos que hay accidentes ocasionados por estos pozos.
Para los automovilistas también es un problema pero de menor importancia porque sólo afecta, generalmente, la suspensión de los autos.
¿A qué se debe que se formen pozos en el pavimento? ¿El suelo no fue correctamente apisonado? ¿La mezcla de asfalto con el triturado no fue la correcta? ¿Son defectos originados en la mano de obra, vale decir del personal que pavimenta las calles?
Es evidente que algo anda mal en este asunto. Son obras -las de pavimentación-, muy importantes para el desarrollo urbanístico y no es razonable que, con los dineros de los contribuyentes, se hagan obras de pavimento que no duran nada puesto que a los pocos días de aplicar la capa asfáltica aparecen los baches.
Lo mismo ocurre cuando tapan los pozos. Al cabo de un par de días se vuelven a formar. Es como si el material empleado fuera de mala calidad o los que hacen el “bacheo” carecieran de aptitudes
Lo cierro es que las calles de la ciudad exhiben pozos en forma permanente y , según parece, los encargados de repararlas no dan abasto.
Sería bueno que algún funcionario explicara a qué se debe lo señalado en estas líneas. Es lo menos que merecen el contribuyente, los motociclistas y los automovilistas.