La presión de inflado de los neumáticos, algo que no siempre es motivo de la debida atención
Con bastante frecuencia se producen accidentes con automotores ocasionados por el reventón de un neumático, algo que suele ser causa de serios percances tanto para las personas como para los vehículos.
Cabe recordar que el neumático fue un notable invento de un veterinario irlandés, John Boyd Dunlop (1840-1921) que lo patentó en 1888.
Es posible que la falta de un inflado correcto produzca recalentamientos en el neumático con la consecuente elevación de la presión y finalmente llega el estallido absolutamente imprevisto y que en la mayoría de las veces toma desprevenidos a los conductores.
No viene al caso, en esta nota, señalar las maniobras inadecuadas que suelen realizar los conductores. Es un tema que tiene que ver con la mayor o menor capacidad conductiva de los individuos y a una correcta instrucción de manejo que puedan haber recibido. O no.
Obviamente, la función que cumplen los neumáticos en un vehículo es de gran importancia- Son los encargados de transmitir la potencia del motor al piso y generar lo que se conoce como “tracción” para que el vehículo avance. En otro sentido contribuyen eficazmente al “frenado” necesario para disminuir la velocidad o la detención del automotor.
También –los neumáticos-, forman parte de la “suspensión” de un automotor. La absorción de los impactos que se originan en las irregularidades del piso comienza en los neumáticos o “las gomas” o “cubiertas” como se los denomina habitualmente.
Pese a la gran importancia que tienen las gomas, no siempre son objeto de la debida atención ya sea por no hallarse correctamente infladas o por que su banda de rodamiento presenta un notorio desgaste y dejó de ser segura.
Si en los controles vehiculares, además de lo que habitualmente se exige, se controlara la presión de inflado de los neumáticos de los automotores, los resultados serían más que sorprendentes puesto que una mayoría estarían fuera de las normas que para cada vehículo y cada neumático indican los manuales y/o los fabricantes.
Lo mismo vale para el estado de la banda de rodamiento y la profundidad del dibujo, algo que también está reglamentado y no es objeto de control por las autoridades.
Para que se tenga una idea de la influencia que tienen las gomas. en el comportamiento de un auto, vamos a rebobinar en el tiempo para instalarnos en el período que va desde 1955 hasta 1980 con los autos fabricados por Citroën: los rendimientos máximos en cuanto a litro/kilómetro se obtenían siempre y cuando los autos estuviesen calzados con neumáticos “Michelin”. Con otra clase de gomas el rendimiento descendía entre un 5 y un 15 por ciento. El frenado y el “grip” o “agarre” en esos autos mostraba una notable diferencia positiva con las cubiertas francesas.
Por cierto, esta clase de gomas son bastante más caras que las nacionales perro rinden un kilometraje muy superior y se nota su presencia en el andar de los autos.
Las fábricas de autos equipan sus vehículos con determinada marca de neumáticos y publican en sus manuales la presión de inflado que en fábrica consideran la más conveniente para un uso normal del auto. Queda librado al criterio del usuario (O del gomero amigo), introducir variantes motivadas por una mayor o menor carga, por transitar en pavimento a velocidades elevadas durante lapsos prolongados o simplemente circular por la ciudad.
Donde se advierte un alto grado de imprudencia y descuido es en las motocicletas en las cuales a simple vista puede notarse si a la goma trasera le falta aire. Especialmente cuando viaja toda una familia trepada en un vehículo fabricado para que se movilice un máximo de dos personas.
En el comercio existen elementos destinados al mantenimiento de los neumáticos al igual que autosellantes para obturar una pinchadura en las cubiertas sin cámara.
La glicerina líquida da buenos resultados en lo que se refiere a mantener el caucho relativamente fresco en las cubiertas, aplicada en los hombros o laterales de las gomas. También resulta útil aplicada en los burletes de las aberturas y en las escobas limpiaparabrisas.
De todas maneras, nos parece que lo más prudente es la visita periódica a la gomería si lo que se busca es reducir los accidentes causados por las deficiencias en los neumáticos.
Es en ocasión de un control de la presión donde puede aparecer un problema y -advertido a tiempo-, solucionarlo,
Antes que se produzca el reventón. Es lo que indican la sensatez y la prudencia.