El primer beatificado de Francisco sería Carlos Murias
La primera beatificación del Papa Francisco sería la de un mártir de la dictadura militar, si se cumple el deseo que el propio Jorge Bergoglio había expresado incluso antes de ser elegido. Se trata de Carlos de Dios Murias, un joven fraile franciscano torturado y asesinado brutalmente por las Fuerzas Armadas en la provincia de La Rioja, en 1976. Su hermana vivie en Catamarca.
Carlos Murias nació en 1945 en Córdoba. Luego de una carrera militar, ingresó al seminario y posteriormente fue ordenado sacerdote por Enrique Angelelli, el obispo militante de La Rioja, famoso por su cuidado pastoral de campesinos.
Murias fue enviado para ayudar a los agricultores en un pequeño pueblo llamado El Chamical, junto con el francés sacerdote Gabriel Longueville. Pero ya con los militares en el poder, comenzó a recibir avisos, citaciones en los cuarteles donde los soldados le advertían: "No es la iglesia en la que creemos".
El 18 de julio de 1976, fueron alevosamente asesinados, luego de ser secuestrados por quienes se identificaron como miembros de la Policía Federal.
Tan pronto como la diócesis de La Rioja comenzó los trámites para practicar la canonización, el cardenal Bergoglio firmó inmediatamente la documentación. Era mayo de 2011, cuando nadie sospechaba que dos años después sería Papa.
La hermana del joven franciscano desaparecido, Eve Murias, vive en Catamarca y se desempeña como parte del cuerpo interdisciplinario forense.
Más sobre Murias
Su padre era uno de los más conocidos políticos y caudillos de la sierra cordobesa. Su madre era maestra en el pueblo de Villa Giardino, hermoso paraje de la sierra. Fr. Carlos era el único varón de cuatro hijos. De su padre heredó el carácter fuerte, sincero y a veces duro que lo llevaba a decir lo que pensaba sin miedo y sin tapujos y de su madre heredó la constancia y la capacidad de lucha.
Cursó la escuela superior en el Liceo Militar de Córdoba porque su padre quería que fuera militar, pero Carlos no estaba de acuerdo. Cuando terminó los estudios, dejó el Liceo.
Conoció a nuestros frailes en un encuentro de focolarinos e ingresó con nosotros en 1965; en 1966 hizo el noviciado y la profesión simple.
El 3 de diciembre de 1972 fue ordenado sacerdote en Buenos Aires por el obispo Mons. Enrique Angelelli que había conocido y de quien se había hecho amigo en su ciudad natal, cuando era obispo auxiliar de la misma y encargado de la juventud y de la pastoral obrera.
Sus primeros trabajos apostólicos los desarrolló en Moreno en el Seminario menor y en los barrios que rodeaban dicho seminario. Trabajó luego unos meses en las barriadas más pobres de nuestra parroquia de José León Suárez, Gran Buenos Aires, y en 1975 obtuvo del Custodio provincial, fr. Jorge Morosinotto, el permiso para ir a trabajar en la diócesis de La Rioja donde era obispo titular Mons. Enrique Angelelli.
Este lo nombró vicario parroquial en el pueblo de Chamical, ubicado en la zona llamada "Los Llanos Riojanos". En dicha zona hacía ya mucho tiempo que estaban trabajando también los frailes capuchinos.