Profesión de fe y celibato de los nuevos diáconos
Los seminaristas Facundo Ariel Brizuela y Eduardo Andrés Navarro pertenecientes a las parroquias Santa Rosa de Lima (Capital) y San Juan Bautista (Tinogasta), respectivamente fueron ordenados diáconos anoche, en el Altar Mayor de la Catedral Basílica de Nuestra Madre del Valle, durante una celebración presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, y concelebrada por sacerdotes del clero local, que llegarán de todo el territorio diocesano.
Previamente, al mediodía de ayer los jóvenes seminaristas Brizuela y Navarro habían realizado la profesión de fe y promesa de celibato, durante una ceremonia previa a la recepción del Diaconado, concretada en la Capilla del Obispado de Catamarca. La misma también fue presidida por el Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, y contó con la presencia de sacerdotes miembros del Consejo Presbiteral, amigos y compañeros de los flamantes ordenados.
Los nuevos diáconos
Facundo Ariel Brizuela nació el 14 de mayo de 1986, en San Fernando del Valle de Catamarca, y tiene cuatro hermanos. Estudió en las escuelas Rivadavia, Elvira Grellet de Caro, N° 198 del barrio Huayra Punco; el Polimodal lo hizo en el Colegio Nuestra Señora del Valle.
Eduardo Navarro nació el 24 de noviembre de 1981, en el departamento Tinogasta. Es el menor de cinco hermanos. Cursó los estudios primarios en la escuela Adolfo P. Carranza, y los secundarios en la escuela Gral. José de San Martín.
¿Qué es un diácono?
Un diácono (del griego διακονος, diakonos, «servidor» vía latín diaconus) es un hombre que ha recibido el primer grado del sacramento del Orden Sagrado por la imposición de las manos del obispo.
Según el Catecismo de la Iglesia Católica, los diáconos no son sacerdotes, a pesar de sí pertenecer al orden sagrado: en el momento de recibir el sacramento del orden sacerdotal en el grado de diaconado, el fiel pasa a ser clérigo.
Los primeros diáconos fueron ordenados por los Apóstoles: Hechos 6, 1-6. y fueron 7, el más destacado de ellos fue el protomártir San Esteban.
Funciones del diácono
El diácono proclama el Evangelio y asiste en el Altar, administra los sacramentos del bautismo, del matrimonio y bendice, lleva el Viático a los enfermos (no pueden administrar la Unción de los Enfermos, antes llamada Extremaunción). Además, pueden dirigir la administración de alguna parroquia, se le puede designar una Diaconía y otros servicios según la necesidad de la Diócesis. En fin, todo lo relacionado con la misericordia y caridad además de animar a las comunidades que se le responsabilicen.