Psitacosis, enfermedad asociada a las aves víctimas del tráfico ilegal
La Dirección Biodiversidad informa sobre los cuidados y la prohibición del tráfico ilegal de aves y las consecuencias que esto puede traer a todas aquellas personas que comercialicen a estos animales que están protegidos por ley y de su regulación.
La captura, acopio, transporte,
compra y venta ilegal de animales silvestres, constituye un delito en todo el
territorio, tanto provincial, como nacional.
Si bien la comercialización afecta a
varios grupos representantes de nuestra fauna, más de la mitad de las víctimas
son aves, que son buscadas por su canto y belleza. Dentro de este variado grupo
encontramos especies traficadas con poblaciones relativamente estables y otras
en peligro de extinción.
Quienes compran animales silvestres
como mascotas suelen desconocer la regulación, sus necesidades alimenticias y
los cuidados sanitarios y la posibilidad de transmisión de enfermedades
zoonóticas a los seres humanos.
La mayoría ignora también su origen,
la forma en la que fueron capturados o el maltrato a los que fueron sometidos
durante las etapas que conforman la comercialización ilegal de fauna. Más de la
mitad de los individuos capturados mueren en la intrincada red que comprende el
tráfico antes de poder ser comprados. Hoy en día el avance de las redes
sociales y los sitios de venta por internet facilitan la expansión de este
negocio.
Una de las enfermedades zoonóticas
(transmitidas de animales a humanos) más importantes es la Psitacosis (Fiebre
del Loro). Y aparece como consecuencia del estrés sufrido por las aves durante
todo el proceso del tráfico y comercio ilegal.
La psitacosis es una enfermedad
infecciosa aguda causada por Chlamydia psittaci, un tipo de bacteria que se
encuentra en los excrementos de aves infectadas, las cuales le transmiten la
infección a los humanos. Se contagia a través de aves enfermas como loros,
catas o cotorras, papagayos, canarios, jilgueros y palomas.
Esas aves cuando están enfermas
eliminan Chlamydias al medio ambiente a través de secreciones oculares,
excrementos secos, secreciones respiratorias y polvo de las plumas. Estas
secreciones al secarse permanecen en el aire y son aspiradas por las personas.
En las aves la enfermedad se detecta
porque el ave presenta catarro nasal, mucosidad, secreción en los ojos,
inapetencia y desánimo. Ante estos indicios hay que realizar una consulta con
el veterinario.
En las personas los síntomas son:
· Síndrome respiratorio febril
agudo. Neumonía.
· Dolor de cabeza.
· Dolor corporal.
· Fatiga o decaimiento.
Las personas que conviven con este
tipo de aves (loros, catas, cotorras, canarios, etc) y presentas alguno de
estos síntomas, debe recurrir urgente al médico.
Para prevenir esta enfermedad, se
recomienda:
- No capturar aves silvestres, ni
comprarlos en la vía pública.
- Mantener las aves en lugares
ventilados y con espacio suficiente, sin hacinarlas.
- Alimentar a los pájaros
correctamente y mantener las jaulas limpias.
- No permanecer largos periodos en
habilitaciones cerradas donde haya aves.
- No introducir aves recientemente
capturadas o compradas sin certificado sanitario en jaulas donde ya hay otras
aves.
Las catas, cotorras y loros que se
encuentran en libertad, en general, no padecen de esta enfermedad. Sí, los que
están enjaulados, debido a que la psitacosis está directamente relacionada con
el estrés.
La secretaria trabaja activamente
para combatir el tráfico ilegal de fauna, y disminuir el impacto de esta problemática, a través de las siguientes
líneas de trabajo:
Allanamientos y secuestros de
animales silvestres en todo el territorio de la provincia. La Dirección de
Fiscalización en conjunto con la Dirección Provincial de Biodiversidad,
secuestra, rehabilita y reinserta en el medio ambiente aproximadamente 15 animales
por semana, entre aves y mamíferos. Campañas de difusión de información y
concientización sobre la problemática, a través de charlas en escuelas
primarias, folletería, redes sociales, prensa, radio y televisión.
Estimulación a la participación de
la ciudadanía a través de la denuncia, en la Dirección de Fiscalización. Dicha
denuncia se puede hacer de forma anónima. Fortalecimiento de los vínculos
mediante convenios entre los diferentes actores involucrados en el control,
fiscalización del tráfico de fauna y la recepción de individuos decomisados
(Fuerzas Policiales, Gendarmería, Defensa Civil, etc).
Actualmente la Dirección Provincial
de Biodiversidad autoriza a comercializar catas o cotorras solo a comercios que
reúnen las condiciones adecuadas de bienestar animal, y asesoramiento médico
veterinario. Como veterinarias, algunas forrajerias y centros de recepción de
animales, quienes entregan la certificación sanitaria correspondiente.
Las personas y/o comercios
habilitados pueden consultar en la Dirección Provincial de Biodiversidad.