El FCS quiere cámara en horario pico

El bloque de diputados del FCS dejó sin quórum la sesión de ayer. Están enojados porque el tiempo para el debate sin sentido fue pasado para el final de cada sesión. Eso les quita aire en las radios y centímetros en los diarios del día siguiente. Denunciaron un “cepo” a sus cuestionamientos al oficialismo.

POLITICA

Ayer bastó que Augusto Barros, el secretario legislativo, leyera una comunicación de la Presidencia para que el bloque del FCS estallara en cólera. Es que allí se establecía que, en base a un acuerdo entre todos los bloques, firmado incluso por sus autoridades, en el punto Comunicación de cada sesión sólo se leerían comunicaciones oficiales, y que “posicionamientos políticos o ideológicos siempre emparentados con cuestiones de actualidad o de interés general, quedarán reservados para que las expresiones sean vertidas al finalizar el orden del día”.

La comunicación no gustó en el bloque opositor, que planteó que entre los bloques lo que se había acordado únicamente es que las comunicaciones pasaran al final del Orden del Día.

El problema que el debate que se arma en esta primera etapa de cada sesión les garantiza a los legisladores de la oposición radical, el espacio mediático de lucimiento personal.

En esos momentos de cada sesión se pronuncian encendidos discursos, que según su calidad y su referencia al tema más importante de la agenda mediática, inseguridad, asunto político de moda, como la crisis por el ENRE, la OSEP, o lo que fuere, les garantiza al diputado opinante ser transmitido en directo por las radios o se garantiza centímetros importantes en los diarios del día siguiente.

Ayer mismo comenzó a cumplirse lo acordado, por lo que el diputado Juan Pablo Millán le recriminó al presidente Néstor Tomassi que le diera la palabra. El presidente se negaba en base a lo acordado para limitar el vedetismo legislativo. Eso motivo que la mayoría del bloque radical abandone el recinto quedando solamente el diputado Salerno, José Sosa, Pablo Sánchez, Miguel Vázquez Sastre, Silvina Acevedo y Rubén Herrera.

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