Racing se lo dio vuelta a San Lorenzo y es semifinalista
Con goles de Aued y Bou, de penal, ambos en el complemento, el equipo de Cocca derrotó 2 a 1 al de Bauza por los 4tos. de final del certamen. Cauteruccio había abierto el marcador en el primer tiempo.
Racing Club venció
por 2 a 1 a San Lorenzo, dando vuelta en el último minuto un marcador que le
era desfavorable al cabo del primer tiempo de este partido correspondiente a
los cuartos de final de la Copa Argentina que se jugó esta noche en el estadio
Ciudad de La Plata ante una nutrida concurrencia de ambas parcialidades.
El partido se jugó como lo que era, un verdadero clásico de
rancia prosapia en el fútbol argentino, con la cabeza de los dos equipos puesta
en la próxima Copa Libertadores, instancia a la que el ganador podía ascender
ganando los dos juegos que faltan para cerrar el certamen.
Claro que también venían cargados ambos equipos con sus
respectivas derrotas en los clásicos del pasado fin de semana por el torneo
local, cuando San Lorenzo cayó por 1 a 0 en cancha de Huracán y Racing 3 a 0 en
la de Independiente.
Pero además, y por si todo esto fuera poco, ambos conjuntos
volverán a enfrentarse el domingo venidero por el campeonato Julio Humberto
Grondona en el que el "Ciclón" se sitúa a dos unidades del líder Boca
Juniors en un expectante segundo puesto y la "Academia" está cuarta a
nueve.
Por eso Racing, después de unos minutos de
"tanteo" se lanzó en pos de la victoria con una propuesta ofensiva
que tratara de dejar en claro que esa diferencia con los "xeneizes",
más allá de que lo mantiene dentro de los clasificados a la Liguilla Prelibertadores,
tiene un camino más corto para llegar a ese mismo objetivo y lo es justamente
esta Copa Argentina.
San Lorenzo, que en cambio se está clasificando directamente
como uno de los dos primeros del campeonato local, más allá de esto necesitaba
"recuperar juego", aunque con la aceptada complicación que pregonó en
la semana el técnico Edgardo Bauza: "estamos llegando al final solamente
con la reserva del tanque".
Sin embargo esta última apreciación no se notó en el primer
tiempo, donde ese atisbo de superioridad racinguista empezó a diluirse conforme
San Lorenzo comenzó a manejar el balón tal como quería el "Patón".
Es que para lograrlo el entrenador azulgrana volvió a jugar
con un solo delantero (Martín Cauteruccio) y dos enganches, el reaparecido
Fernando Elizari y Martín Rolle, todos respaldados por un doble cinco no
habitual como el conformado por Néstor Ortigoza y Enzo Kalinski.
Y esto terminó dándole sus frutos al "Cuervo" en
esos 45 primeros minutos cuando la precisa pegada de Ortigoza desde unos 25
metros aterrizó en el pecho de Cauteruccio, que después de efectuar un control
orientado definió de aire con un derechazo cruzado.
Con la necesidad a cuestas Racing volvió por sus fueros en
el segundo período, nuevamente de la mano del paraguayo Oscar Romero, bien
secundado por un Ricardo Noir que se había mostrado más errático en la etapa
inicial y mejoró mucho en el ida y vuelta en esta parte final.
Con ellos y la firmeza en el desdoblamiento de marca y
control de Francisco Cerro y Luciano Aued el segundo tiempo fue todo de Racing
y por eso cuando apenas pasada la media hora llegó la paridad en los pies de
este último (su zurdazo se desvió en Mauro Cetto) la justicia empezó a hacerse
presente en La Plata.
Pero Racing no se conformó con la cercanía de los penales,
sino que intentó llegar a la victoria antes de los 90 minutos, y por el solo
hecho de quererlo en esta oportunidad tuvo su premio.
Y este llegó desde los 12 pasos, aunque no por un desempate
tan habitual en la mayoría de los cotejos de esta Copa Argentina, sino porque
Cetto "camiseteó" al ingresado Mariano Pavone (reemplazó en el
segundo tiempo a Diego Milito) dentro del área y Diego Abal sancionó el penal
que Gustavo Bou transformó en victoria ejecutando a la izquierda de Sebastián
Torrico y concretando un tanto que buscó sin éxito durante toda la noche.
Festejó entonces Racing con su gente en La Plata, mientras
que San Lorenzo se consoló con el aplauso de la suya, que comprendió las
palabras de su técnico en la semana, porque esta noche se quedó sin nafta.