Radicales al fin y al cabo, en la UNCA malgastan regalías en salarios

Con razón, se considera que las regalías provenientes de la minería hay que invertirlas, no gastarlas mal; eso está haciendo Flavio Fama, que como cualquier intendente cuestionado del interior paga salarios, tal vez sus suculentos sobresueldos.

Fama
POLITICA

Para saber la verdadera dimensión política de Flavio Fama basta saber en lo que gasta los fondos de regalías que recibe la Universidad de Catamarca, no en obras de infraestructura para la UNCA, o para su desarrollo, sino que malgasta millones en salarios abonados a la gran familia radical, en sobresueldos tal vez, que son, en definitiva, gastos corrientes.

Así queda establecido en el Artículo 14 de la Ordenanza de Presupuesto de la UNCA, sancionada a instancias de Fama, el 19 de diciembre pasado, a libro cerrado como corresponde.

De cualquier intendente bruto del interior provincial, sea peronista o radical no importa, podría esperarse cualquier cosa, pero no del rector de la Universidad, un hombre con un curriculum que hace suponer otra envergadura política, no la de un vulgar intendente pueblerino, que como Daniel Ríos, gastó millones en salarios que denominaba “becas” (téngase en cuenta que Ríos siempre contó que cuando era pobre, para comer, lustraba zapatos).

Evidentemente, Fama, como su promotor político, Eduardo Brizuela del Moral, tampoco comprende que las regalías deben servir para cimentar un futuro productivo, para cuando Catamarca y la UNCA vuelvan a ser pobres, cuando los cerros carezcan de minerales y los inversionistas extranjeros se vayan.

Como comprende cualquier ciudadano de a pie, sin haber pasado por los claustros radicalizados de la UNCA, las regalías son un plazo fijo y solo de los catamarqueños bien nacidos depende que esos recursos sean invertidos para potenciar el desarrollo, y no que terminen alimentando la inoperancia administrativa y el clientelismo político. Eso es lo que hace Fama; vergonzoso.

 

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