Radicales calificaron el triunfo K como un “tsunami”
La derrota en las elecciones de ayer domingo cayó pesimamente mal en el seno del gobierno del FCS. Algunos se animaron y lejos abrazarse a la depresión post derrota realizaron una autocrítica. Aquí hubo distintos factores a los cuales se le atribuyó como el padre de la derrota.
“Que Brizuela del Moral fue el principal responsable”, “que la gente quería un cambio que el FCS no supo hacerlo puertas adentro”, “que la gente le dijo no a la reelección indefinida de Brizuela del Moral”, “que la frase ‘les o guste o no’ utilizada por el gobernador para contraatacar a los K, fue la terminó inclinando la balanza a favor del kirchnerismo”, “que Luis Fadel no era el candidato ideal para pelear y defender la Capital”, “que la gente se animó y cortó boleta”. En fin, todos estos y muchos más fueron los argumentos que integraron el menú que explique la inesperada derrota.
Pero hubo un dato que coincidió en la mayoría de los funcionarios del Frente Cívico y Social (FCS) que hoy concurrieron a sus puestos de trabajo y con el diario en la mano esbozaron un somero análisis de la jornada electoral. Sin querer caer en la inoportuna comparación, muchos dijeron que el triunfo K es el inicio de un “tsunami” que se viene y arrasará con todo y con todos. Otros, con bronca entre los dientes, admitieron que la UCR tardará muchos años en reconstruir el tejido interno del FCS que les permita, a la postre, recuperar el poder político perdido.
Como sea, el nuevo escenario político a partir de diciembre fue el principal eje temático que se pudo escuchar en la mayoría de las oficinas del Gobierno, donde algunos lamentaban, y otros festejaban.