Rechazo a los planteos de iglesia sobre el pedido de transparencia en las elecciones
Una dirigencia del Partido Intransigente contestó a los dichos del Vicario de la Catedral José “Pepe” Díaz, quien en recientes declaraciones hacia la dirigencia política solicitó transparencia, además de cuestionar las dádivas como prácticas de manipulación sobre la gente.
Adriana Díaz, es en este caso, quien como referente del
Partido Intransigente en Catamarca, tomó la posta para replantear las
declaraciones del representante eclesial.
"Nos producen enorme preocupación y tristeza los comentarios
de alguien que representa desde la espiritualidad a una gran porción de la
población catamarqueña conocida en su fe cristiana y católica. Deslegitimar una
elección como las realizadas recientemente en nuestra provincia atribuyendo,
falta de transparencia y manipulación sobre el electorado, nos parece subestimar en un grado profundo a todos los
habitantes de nuestra provincia”, manifestó.
Asimismo, planteó que "consideramos a
También señaló que "desde ese rol, le pedimos a sus
referentes, que tomen el ejemplo de nuestro Papa, que valientemente ha
denunciado y confrontado ideológicamente a las estructuras del poder político y financiero mundial, que como
siempre señalamos, sume en la desigualdad a la humanidad, que ha crecido
muchísimo en las tecnologías de la producción de bienes y servicios pero que
por mecanismos de concentración genera
el colapso de grandes masas poblacionales en el mundo. Le pedimos a
En cuanto a las menciones del ejercicio de la dádiva como
una herramienta que la clase política utiliza para manipular a la gente en las
instancias de la votación, la dirigente intransigente apuntó que "recién
destacábamos el rol político y social de la estructura eclesial, en cuanto a
los dispositivos de construcción de la subjetividad que poseen, debemos
observar que históricamente la iglesia ha sido precursora cultural de esta
práctica social que es la dádiva”.
"Basta con citar instituciones como Caritas, donde habría
que problematizar si tal organismo, tan legitimado en nuestra sociedad, en
realidad contribuye a transformar las realidades estructurales de la pobreza, o
si solamente la reproduce para simplemente lavar conciencias de muchas personas
que pertenecen a clases sociales más altas, y que son en muchos casos los que
generan pobreza con la acumulación de la
riqueza, naturalizando que los pobres lo son, porque trabajan menos que los que
tienen”, remarcó.
"Por lo tanto, no es que avalemos las prácticas clientelares,
sino que decimos que todos los actores sociales que construyen los
pensamientos y las prácticas sociales, deben hacerse cargo de las cosas a cambiar, porque
de las formas de mal pensar y mal actuar, no es responsable solo la clase
política, sino la clase empresarial, el
ámbito académico, y claro está y sobretodo en nuestra provincia, la iglesia
católica”, sostuvo Díaz.