La CGT rechazó la reforma laboral y exigió cambios
Durante el encuentro desarrollado en el Ministerio de Trabajo, la CGT le advirtió al Gobierno que rechaza el proyecto de ley de reforma laboral tal como está redactado porque "se pierden derechos".
"No aceptamos la ley tal cual está, tenemos que seguir
debatiendo porque así como se redactó se pierden derechos", sostuvo Héctor
Daer, uno de los integrantes del triunvirato, al retirarse de la reunión.
Mientras que el lunes se llevará a cabo el primer encuentro de las mesas
técnicas conformadas por funcionarios y sindicalistas y sus equipos para seguir
revisando el borrador de la reforma laboral.
Del encuentro, que duró menos de lo que se estimaba ya que
finalizó luego de haber transcurrido poco más de una hora, participaron por la
CGT los miembros del triunvirato Héctor Daer y Juan Carlos Schmid, además de
Andrés Rodríguez, Armando Cavalieri, Omar Maturano, Rodolfo Daer y Francisco
Guitérrez. Por su parte, Triaca estuvo acompañado por el vicejefe de Gabinete,
Mario Quintana, y los referentes del PRO en el Senado, Federico Pinedo, y en
Diputados, Nicolás Massot.
Daer dijo que la central obrera planteó "quejas porque
veníamos conversando algunas cuestiones (blanqueo laboral y capacitación) y en
la reforma apareció el tema de la Ley de Contrato de Trabajo".
"Algunas cosas son inclaudicables, cambiar la filosofía
tutorial de la ley laboral es impensable, lo que está en juego son los derechos
de los trabajadores", sostuvo sobre el proyecto que en uno de sus puntos
busca igualar el estatus del trabajador y quien lo contrata. Sobre el mismo
punto, Schmid agregó: "La relación capital-trabajo entendemos que es una
relación asimétrica y eso lo queremos mantener".
A su vez, Daer evitó adelantar si considera que se va a
llegar a un acuerdo si finalmente el oficialismo acepta los cambios que
propondrá la CGT a la reforma laboral: "No tenemos apuro de llegar mañana
a un consenso o no, esto cambia mucho la vida de la gente así que hay ser
cautos con los acuerdos a los que se lleguen o no", respondió.
"El blanqueo y la capacitación permanente son
cuestiones que ya están acordadas, pero los cambios de la Ley de Contrato de
Trabajo encendieron las luces rojas, por lo que vamos a empezar a discutir la
semana que viene", sostuvo Schmid, que entre los puntos del proyecto que
la CGT resiste mencionó "las indemnizaciones, el banco de horas extras y
las tercerizaciones".
En tanto, Daer no coincidió con la postura de las dos CTA
acerca de que el proyecto del gobierno de Mauricio Macri es similar a las
reformas laborales de Brasil y Francia: "Esta no es la reforma brasileña,
acá queda en pie la negociación colectiva, es muy diferente", advirtió.
Además de la primera reunión técnica con el Gobierno del
próximo lunes, el jueves la CGT tendrá una reunión de Consejo Directivo en la
que repasará puertas adentro todo lo relacionado con la reforma laboral.
Este proyecto volvió a agitar las tensiones internas de la
central, entre aquellos dirigentes dialoguistas que quieren negociar (Gordos e
independientes) y otros más opositores al Gobierno (moyanismo) que la rechazan
de plano e incluso propondrían convocar a movilizaciones o medidas de fuerza
contra la iniciativa, como ya lo hicieron las dos CTA.
Esto quedó de manifiesto este mismo viernes, cuando poco
antes de la reunión con Triaca, un grupo de dirigentes del moyanismo
(prácticamente no está participando de las reuniones sobre la reforma laboral y
solo envía como representante a Schmid, su dirigente más
"conciliador") encabezó un acto en la sede de Azopardo con
intendentes del peronismo.
En la previa del encuentro Pablo Moyano aseguró que la
propuesta del Gobierno nacional para reformar las leyes laborales es "peor
que la de los años noventa y la de Brasil". "Con la excusa de
encarcelar dirigentes gremiales, o todos los días atacarnos desde los medios de
comunicación, quieren allanar el camino de la reforma laboral, y debilitan a
los gremios para atacar a los trabajadores con el verso del costo
laboral".
El dirigente gremial participó de un acto de homenaje al
dirigente José Ignacio Rucci, asesinado en 1973, en el salón Felipe Vallese de
la central obrera, junto a intendentes peronistas de la provincia de Buenos
Aires.
Pablo Moyano, quien siempre mantuvo un duro perfil crítico frente a las políticas del gobierno de Mauricio Macri, dijo en el acto: "Por parte de esta conducción gremial, de esta Confederación, los compañeros trabajadores quédense tranquilos que nos van a tener que cortar la mano para firmar esta ley de reforma para cagar a los trabajadores".