Recomendaciones sobre el tratamiento del suicidio
Teniendo en cuenta los casos de suicidio, la Subsecretaria de Salud Mental y Adicciones del ministerio de Salud considera oportuno reiterar los lineamientos que a tales efectos han sido establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para orientar las publicaciones y tratamientos de la información relacionada a intentos o suicidios consumados, tanto en nuestra Provincia como en el país o en cualquier lugar del mundo.
Debe tenerse en cuenta que este material tiene como objetivo
principal favorecer las buenas prácticas de comunicación, orientar y fortalecer
factores protectores en la población,
contribuir al juego limpio del debate social y afianzar la toma de decisiones
de autoridades con el fin de contribuir a la prevención efectiva de conductas
autodestructivas, intentos o suicidios consumados en nuestra población.
Entre los lineamientos es fundamental tener en cuenta
que el suicidio es prevenible. Al
informar sobre el suicidio en general se debe Interpretar las estadísticas
cuidadosa y correctamente. Recurrir y utilizar fuentes de información que sean
auténticas y confiables. No realizar comentarios espontáneos –muchas veces
inconscientes- que refuerzan los mitos y estigmas sobre el tema.(Ver mitos).
Evitar las generalizaciones basadas en cifras pequeñas ya que requieren
particular atención. Del mismo modo que es recomendable no utilizar expresiones
tales como "epidemia de suicidios” y "el lugar con mayor tasa de suicidios en
el mundo”. No informar el comportamiento suicida como una respuesta entendible
o justificable a los problemas o cambios sociales.
Asimismo, al informar sobre el suicidio en particular:
Evitar la cobertura sensacionalista. No realizar descripciones detalladas del
método de suicidio utilizado ni ilustrar con imágenes reales o dramatizadas. No
resumir la causa de suicido a un solo factor: "Se suicidó porque estaba en bancarrota”
o "Se suicidó por una pena de amor”, ya que las causas de suicidio son
complejas y resultan de diversos factores. El suicidio no deberá describirse
como un método para enfrentar problemas personales tales como una traición,
incapacidad de afrontar una situación, abuso sexual, etc. En cuanto, a la
comunicación del suicidio de una celebridad (artística, política, deportiva,
etc.) deberá evitarse la cobertura sensacionalista, minimizándola hasta donde
sea posible y evitando exageraciones. Es importante que el tratamiento
periodístico tenga siempre en cuenta el impacto sobre las familias y otros
sobrevivientes en términos del estigma y el sufrimiento
Claves
SÍ - Trabajar estrechamente con autoridades de la salud en
la presentación de los hechos y la interpretación de los datos estadísticos.
SÍ - Referirse al suicidio como un hecho logrado.
SÍ - Presentar sólo datos relevantes en las páginas
interiores de los soportes gráficos o digitales, no en los titulares.
SÍ - Resaltar las alternativas al suicidio y difundir
señales de riesgo para tener en cuenta.
SÍ - Proporcionar información sobre líneas de ayuda y
recursos comunitarios. NO - Realizar
comentarios espontáneos que refuerzan el estigma, crean situaciones de alarma y
no colaboran con el adecuado tratamiento mediático.
NO - Referirse al suicidio como un hecho exitoso.
NO - Publicar la información en la tapa de los soportes
gráficos o el home de un sitio web. No publicar fotografías o cartas suicidas.
NO - Describir detalles específicos del método utilizado, ni
imágenes que ilustren los mismos.
NO - Interpretar el hecho suicida como una conducta frente a
los problemas o cambios sociales sin analizarlo con la complejidad que
conlleva.
Mitos
Ø El que dice o
amenaza con que se va a matar, no lo hace. La mayoría de las personas que se
suicidan, hicieron saber el propósito de acabar con su vida.
Ø El que se suicida
está atravesando una depresión. Puede ocurrir durante un proceso depresivo o
no.
Ø Hablar con una
persona sobre sus intenciones de matarse incrementa el peligro de que lo
realice.
Ø Hablar sobre
suicidio reduce la posibilidad de cometerlo y puede ser una oportunidad para
ayudar a quien está padeciendo.
Ø El suicidio no se
puede prevenir porque ocurre por impulso. Toda persona antes de cometer un
intento de suicidio evidencia una serie de síntomas que de ser detectados a
tiempo pueden ayudar a evitarlo. Algunas de estas señales de alarma son:
aislamiento, persistencia de ideas negativas, desesperanza, llanto
incontrolado, retraimiento de los sentimientos, inhibición de la agresividad
(la cual ya no es dirigida hacia otras personas reservándola para sí), súbitos
cambios de conducta y existencia de fantasías suicidas.
Ø El que intenta el
suicidio es un cobarde o un valiente. Las personas que intentan suicidarse no
son cobardes ni valientes, sino personas que sufren. El suicidio no es ni bueno
ni malo, tampoco un hecho delictivo.
Ø La tendencia al
suicidio es hereditaria. No es hereditaria, lo único que puede transmitirse por
la educación es ver el suicidio como una forma de solución a los problemas.