Renuncia del Papa: “Un gesto para imitar”, dijo el padre Díaz
El papa Benedicto XVI anunció hoy que renunciará el 28 de febrero, durante un discurso pronunciado en latín en una misa pública en el Vaticano, en el marco del consistorio, según informó un portavoz de la Santa Sede. En Catamarca, el Pbro. José Antonio Díaz, vicario episcopal para la Pastoral Diocesana, lo consideró un gesto “muy honesto, que muchos debieran imitar”.
\"El Papa anunció que renunciará a su ministerio el 28 de febrero. Comenzará así un período de sede vacante\", precisó el padre Federico Lombardi, en un sorpresivo anuncio y prácticamente sin precedentes en la iglesia Católica.
La noticia la comunicó Joseph Ratzinger, de 85 años, en latín durante una misa en el Vaticano, en el marco del consistorio que se celebra estos días.
En su discurso, el papa dijo que siente el peso de la tarea que lleva a cabo, que ha meditado largamente su decisión y que finalmente la ha tomado por el bien de la Iglesia.
En una de las primeras repercusiones en Catamarca, el vicario episcopal para la Pastoral Diocesana, Pbro. José Antonio Díaz, dijo que “no me sorprende de él, en cuanto se trata de un hombre muy sensato y muy sincero”, expresó, añadiendo que “entiendo que simplemente ha dicho no puedo, ya no me dan las fuerzas físicas, y él mismo es quien propicia la renovación en la conducción de la Iglesia”.
El padre Díaz definió que “es muy honesto de su parte, y un ejemplo que muchos líderes debieran imitar, sobre todo en estos tiempos en que existen tantos casos de gente que se quiere perpetuar en el poder”.
Luego el padre “Pepe” consideró que “esta sería la primera vez que un Papa renuncia en vida y en pleno ejercicio de sus funciones”, comentando que “con Juan Pablo II todos esperábamos que haga esto, pero siguió con su misión pese a su mal de Parkinson y su salud quebrantada”.
El religioso catamarqueño, no obstante el imprevisto anuncio, indicó “por lo que se comunicó desde Roma, el propio Papa anunció la realización de un consistorio (asamblea de cardenales) para el 28 de febrero, donde formalizará su dimisión y se pondrán en marcha las acciones y los mecanismos para renovar la conducción de la Iglesia”.
Acerca de la elección del sucesor de Benedicto XVI, el padre Díaz señaló que “para ello se convoca a un cónclave de todos loscardenales y ellos son quienes determinan el nombre del nuevo Papa”.
La renuncia del Papa
El siguiente es el texto que difundió el Vaticano en el que Benedicto XVI anuncia su dimisión.
\"Queridísimos hermanos,
Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.
Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.
Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.
Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.
Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.
Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria”.