Rescate de variedades criollas de vid
Se trata de un trabajo colaborativo e interdisciplinario entre el INTA Catamarca y la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR).
En el marco del proyecto regional "Aportes al desarrollo
territorial de Andalgalá, Pomán y Tinogasta a partir de una nueva
institucionalidad regional”, se logró un avance significativo en cuanto al
rescate genético de viñedos instalados en diferentes localidades del oeste de
Catamarca.
La investigación tiene por objetivo realizar la
caracterización de materiales criollos de vid, materiales que son muy antiguos
y que la mayoría son propagados por semillas y que desde el punto de vista del
mejoramiento pueden constituirse como material base. Además, se realiza la
caracterización molecular para identificarlos y tener alguna apreciación
respecto de los orígenes, estudios de parentescos con variedades conocidas y la
importancia enológica que puede tener para la elaboración de vinos.
Al respecto, Alejandro Toro, investigador del INTA Catamarca
afirmó que "una de las intenciones del trabajo es poner en valor estos
materiales criollos que son considerados minoritarios en fincas de productores
en Siján (departamento Pomán) y en algunas localidades de Tinogasta. Son pocas
las plantas de las que se disponen por lo que ameritan su rescate genético en
primera instancia y en segundo lugar poder evaluar sus características
enológicas, valorizando los vinos locales ya sea a través de una identificación
geográfica o de una diferenciación de origen”.
Amigables con el medio ambiente
Estos materiales que se ubican en fincas de pequeños productores se
caracterizan por un manejo tradicional en las cuales no se realizan
aplicaciones con productos químicos por lo que "se trata de producciones
amigables con el medio ambiente y presentan turnados de riego muy amplios
durante el verano, en algunos casos llegan a tener varios días entre un turnado
y el siguiente; entonces son materiales que están adaptados a esta restricción
hídrica y por otro lado tienen también
tolerancia a algunas plagas y enfermedades”, explicó Toro.
"Además –agregó- desde el punto de vista genético estaríamos
hablando de materiales con cierta adaptabilidad a condiciones edafoclimáticas
locales que en un futuro permitiría una vitivinicultura sustentable”.
Por esta razón es importante evaluar el comportamiento de
los materiales en estos sistemas de producción para que no tengamos que
intervenir con productos químicos
Materiales inéditos
Los estudios de caracterización genética se realizaron
mediante el uso de marcadores moleculares microsatélites en el laboratorio de
genética perteneciente al INTA Mendoza. A la fecha se llevan caracterizados los
perfiles genéticos de 20 variedades de las cuáles 6 materiales resultaron ser
inéditos (nuevas variedades): Datilera Negra y Uva María (Siján), Pedro
Ximénez, Torrontés Chileno, Uva La Loca y Uva Tinta (Palo Blanco).
Como desafíos para la continuidad de estos trabajos será
avocar los esfuerzos para continuar la exploración por variedades criollas
minoritarias, el rescate de colecciones, su implantación en la EEA Catamarca y
su réplica en el Banco de Germoplasma de Vid de la EEA Mendoza.