Río Grande celebró los 50 años de la Escuela N°156, orgullo de la cordillera fiambalense
Durante los festejos, la comunidad recordó las enormes dificultades que existían décadas atrás para llegar hasta Río Grande.
La localidad de Río Grande, ubicada en plena Cordillera de San Buenaventura y considerada una de las comunidades más alejadas del distrito Fiambalá, vivió una jornada cargada de emoción al conmemorarse las Bodas de Oro de la Escuela Primaria N°156, institución que desde hace cinco décadas representa un símbolo de esfuerzo, identidad y esperanza para generaciones de vecinos.
El establecimiento educativo, emplazado a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, se convirtió a lo largo de los años en mucho más que una escuela: un espacio de encuentro y contención para las familias de la zona cordillerana, donde cientos de niños y niñas crecieron entre aprendizajes, actos patrios y recuerdos imborrables.
Durante los festejos, la comunidad recordó las enormes dificultades que existían décadas atrás para llegar hasta Río Grande, cuando el trayecto demandaba más de 12 horas de viaje a lomo de mula por senderos de montaña. Con el tiempo, la apertura del camino durante la gestión del ex intendente Amado David “Coco” Quintar permitió mejorar la conectividad y fortalecer la presencia del Estado en la región.
El intendente de Fiambalá, Raúl Úsqueda, participó de las celebraciones y destacó la importancia de sostener y acompañar a las instituciones educativas rurales, remarcando el compromiso del municipio con las comunidades más alejadas del distrito.
En ese marco, valoró el trabajo realizado durante años por docentes, familias y vecinos para mantener viva la educación en uno de los puntos más emblemáticos y sacrificados del norte fiambalense.
Las Bodas de Oro de la Escuela N°156 se transformaron así en un homenaje a la perseverancia y al espíritu de un pueblo que supo sobreponerse a las dificultades geográficas y climáticas de la cordillera catamarqueña, manteniendo intacto su sentido de pertenencia y amor por la tierra.
Con emoción y orgullo, Río Grande celebró cinco décadas de historia educativa, reafirmando el papel fundamental de la escuela como motor de desarrollo y futuro para toda la comunidad cordillerana.