La “riojanización” de la política

¿Estamos frente a la riojanización de la política catamarqueña? Si nos dejamos llevar por los números, claramente, debemos decir que si. Y si nos dejamos llevar por los hechos dentro del PJ y FPV, le ponemos un pleno a que eso ocurrirá.

Jorge Moreno
POLITICA

Ya alertamos sobre la destrucción del Frente Cívico y Social y el proceso de atomización que, en los distintos niveles, soporta la UCR. También dijimos que las cosas tienden a empeorar y que 2012, en lugar de permitir el operativo recuperación, puede convertirse en una pesadilla mayor.

En numerosas provincias argentinas, desde hace largos años, la declinación radical fue ostensible y precisamente Catamarca, como se destacó varias veces, era la excepción. Pero con la derrota electoral que le propinó el Frente para la Victoria en marzo y repitió, con cifras contundentes, en agosto y octubre, también los radicales de estas latitudes perciben que puede venirse la debacle.

No solamente, en tal caso, será difícil recuperar el gobierno hoy en manos de Lucía Corpacci, sino que también resultará problemático colocar gente en los concejos deliberantes, las cámaras provinciales y el Congreso de la Nación.

De hecho, en la elección nacional de octubre, el Frente para la Victoria –a través de Isauro Molina y Marcia Ortiz Correa- se llevó las dos bancas en juego y dejó al radicalismo con las manos vacías. Es más, si la puja hubiera sido por tres bancas, como ocurrirá en 2013, se quedaba con las tres.

Este fenómeno, en término de tan abultada diferencia de votos, se da únicamente en nuestra vecina La Rioja. Allí el radicalismo, que en la década del 70 le disputaba cada sufragio nada menos que a Carlos Menem, hoy es una fracción minoritaria y sin fuerzas para adjudicarse una banca nacional. En la última elección de senadores nacionales, los dos de la mayoría fueron para el menemismo y el de la minoría para el Frente para la Victoria.

¿Estamos frente a la riojanización de la política catamarqueña? Si nos dejamos llevar por los números, claramente, debemos decir que si. Y si nos dejamos llevar por los hechos dentro del PJ y FPV, le ponemos un pleno a que eso ocurrirá.

El fenómeno, obviamente, podría dar paso a otra situación que también se plantea en las provincias y que tiene a La Rioja como puntal. Que el peronismo, en su amplio dominio electoral, se parta en dos y discuta entre sus propias fuerzas el espacio que puede dejar la oposición.

Ojo con lo que decimos en diciembre de 2011. La situación de la UCR es delicada en grado sumo y puede derivar hacia la “riojanización” o “chubutización”, un fenómeno prácticamente similar que se da en el sur del país.

De hecho, aquí en Catamarca, aunque se nieguen a admitirlo, ya se planteó entre los sectores del PJ y FPV,  la carrera electoral para el 2015. Los indicios en este sentido son muy claros y se pueden ver en las distribuciones de cargos en el gabinete provincial y en las piezas que se movieron en la legislatura provincial.

Otra prueba de la riojanización incipiente  es  la oposición que plantearon ayer  diputados del justicialismo, con Jorge Moreno a la cabeza, en aprobar un proyecto enviado por el Ejecutivo que pretende otorgarle superpoderes al ministro kirchnerista de Servicios Públicos Julio Molina.

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