Un River sin ideas, cayó 1-0 ante del Cruzeiro, en Núñez
Con gol de Marquinhos a los 36 minutos del segundo tiempo, el equipo de Gallardo cayó 1 a 0 frente al conjunto de Belo Horizonte por el partido de ida de los 4tos. de final de la Libertadores.
Después de la escandalosa serie frente a Boca, que no llegó
a terminar por los inadaptados que arrojaron gas pimienta a los jugadores de
River, el conjunto de Marcelo Gallardo recibió en el Monumental al Cruzeiro, un
equipo que consiguió su boleto a los cuartos de final de la Copa Libertadores a
través de los penales, en el duelo ante el San Pablo.
El pedido de la dirigencia de Núñez de no llevar pirotecnia,
ni realizar cánticos xenófobos, generó que los hinchas decoren las tribunas con
las luces de sus celulares, bajo el grito de "el que no salta
abandonó"...
A pesar de la condición de visitante, los brasileños
intentaron desplegar su juego desde los primeros instantes. Un centro de
Henrique y un anticipo de Manoel significaron una peligrosa amenaza, que
continuó con un grosero error de Marcelo Barovero al intentar descolgar una
pelota aérea. La velocidad de los azules y el nerviosismo local llevaban el
pleito a la zona de "Trapito".
Las respuestas de la banda se establecieron por el sector de
Carlos Sánchez. El uruguayo se proyectó constantemente para asociarse con
Rodrigo Mora y Teófilo Gutierrez, pero los delanteros no se mostraron muy finos
a la hora de la definición.
Sobre la media hora se produjo la polémica que favoreció a
River. Damiao comenzó una acción en posición adelantada, recibió una infracción
de Jonatan Maidana y remató frente a la salida del ex arquero de Vélez, quien
desvió al córner. La resolución de Enrique Osses fue dar saque de meta.
El complemento comenzó como el primer tiempo. Luego de un
tiro libre ejecutado por Henrique, Bruno Rodrigo ganó en el área adversa y
arremetió un frentazo que generó suspiros. Sólo porque el intento se fue ancho,
el marcador se mantuvo intacto.
Además, el individualismo de Willians fue fundamental para
gestar la ocasión más clara que mereció concluir en la red. El de Pedregulho
dejó en el camino a Maidana, tocó suave ante la salida de Barovero y cuando se
disponía a silenciar al Antonio Vespucio Liberti, Leonel Vangioni se disfrazó
de héroe para salvar a River sobre la línea.
A partir de allí, el entrenador envió a la cancha a Fernando
Cavenaghi para despertar a sus dirigidos, y en su primera intervención, el
"Torito" construyó una preciosa pared con Teo Gutiérrez y el
colombiano terminó la jugada por encima del travesaño. Los porteños querían
demostrar que estaban vivos.
En el desenlace se produjo la desilusión. La desinteligencia defensiva argentina y el oportunismo de Marquinhos derivaron en el 1 a 0, que provocó una inmensa preocupación. Si bien todavía faltan 90 minutos por disputarse, la conquista en Buenos Aires y la revancha en Belo Horizonte posicionan al Cruzeiro como principal candidato a quedarse con el pasaje a las semifinales del certamen continental. El próximo miércoles, el "Millonario" irá por la hazaña en Brasil.