River, la película: los 1502 días desde el descenso a ganar la Libertadores
De la página más negra de su historia en junio de 2011 a la cima de América. Passarella, Almeyada, Ramón Díaz, D'Onofrio y Gallardo, protagonistas una historia de tristezas y alegrías
Pasaron 1502 días del momento más oscuro de su existencia y
19 años de la última vez que ganó la Copa Libertadores. En un Monumental
repleto, el "Millonario" reconcilió su historia con una goleada ante
Tigres.
El 26 de junio de 2011 y tras empatar 1 a 1 con Belgrano en
el Monumental, River perdió la categoría y descendió a la Primera B Nacional.
Fue una suma de errores de todo tipo que lo llevaron a un final negro.
De la páginas negras del descenso a la gloria máxima como campeón de la Copa Libertadores de América pasaron tres entrenadores y dos presidentes, para recuperar la gloria internacional esquiva durante casi dos décadas.
De la mano de Juan José López el equipo no encontró la
manera de salir adelante, mientras el club comandado por Daniel Passarella
sufría por todos lados y cayó a la B Nacional. Con los regresos de Cavenaghi y
"Chori" Domínguez, y con Matías Almeyda como DT, empezó su campaña
con la vuelta a Primera como objetivo con un triunfo ante Chacarita en el
Monumental y 363 del descenso consiguió el ascenso tras vencer a Almirante
Brown por 2 a 0.
Tras un torneo irregular en la máxima categoría, el
entrenador dejó su cargo y Passarella cumplió con el pedido de los hinchas:
traer a Ramón Díaz. Tras un comienzo irregular, el riojano le devolvió al
equipo el brillo perdido.
de 2013, los hinchas se expresaron en las urnas y Rodolfo
D'Onofrio tomó el mando. Como primera medida reafirmó al DT en el cargo y
contrató a Cavenaghi y Teo Guitérrez. Tras ganar en la Bombonera luego de 10, River
se coronó campeón del Torneo Final 2014.
Esos logros lo devolvieron a los torneos internacionales
pero Ramón pegó el portazo tras "cumplir el objetivo de poner al club en
los altos", según explicó. La nueva dirigencia no perdió el tiempo y confió
en Marcelo Gallardo, una figura del club pero con poca experiencia como DT.
El experimento dio sus frutos. El nuevo entrenador le dio al
equipo un estilo de juego del gusto de los hinchas y sin grandes
incorporaciones se preparó para pelear el torneo local y la Copa Sudamericana.
Fue en la copa donde River tendría otra alegría. Primero
eliminando a Boca en semifinales, ganando 1 a 0 en el Monumental, y luego
venciendo a Atlético Nacional en la final para conquistar un trofeo
internacional tras 17 años.
El próximo objetivo era la Libertadores. Tras cinco fechas
sin triunfos, se clasificó a octavos de final de manera dramática y gracias un
triunfo de Tigres, su rival en la final, ante Juan Aurich en Perú.
Avanzó a octavos como el peor segundo y se encontraba con el
mejor primero: Boca. En la ida en el Monumental ganó 1 a 0 y en la vuelta en la
Bombonera todo terminó en escándalo cuando los hinchas locales le tiraron gas
pimienta en el entretiempo a los jugadores visitantes. Suspensión, pasaje a
cuartos y revancha de los sucedido en 2000 y 2004.
Tras dejar a Cruzeiro en el camino con una goleada en Brasil, Guaraní era el próximo escollo rumbo a la Copa. Lucas Alario le dio la alegría en Paraguay para volver la final luego de 19 años. En México, fue 0 a 0 con Tigres en la ida y va por la gloria en el Monumental.