River volvió a ser “gallina”, perdió 4-2 tras estar 2-0 arriba
River ganaba con goles de Ignacio Scocco de penal y Montiel. Sin embargo, un doblete de "Pepe" Sand, "Laucha" Acosta y Alejandro Silva, de penal, le dieron la victoria 4-2 y clasificación al "Granate". Fue como en el ’66 cuando perdió la final con Peñarol.
Lanús clasificó esta noche a la final de la Copa Conmebol
Libertadores porque logró una hazaña deportiva, dado que perdía el partido
desquite 2-0 y le ganó a River Plate 4-2 en el Estadio Néstor Díaz Pérez.
Ignacio Scocco, de penal, y Gonzalo Montiel pusieron en ventaja
a River cuando parecía que todo se hallaba encaminado en favor de los
Millonarios, pero la situación empezó a cambiar sobre el epílogo de ese
capítulo inicial cuando descontó José Sand y renovó la esperanza de los
Granates.
El mismo Pepe Sand igualó antes de que se cumpliera el
primer minuto de la segunda parte y desde entonces los locales se entusiasmaron
y dieron vuelta el resultado Lautaro Acosta y el uruguayo Alejandro Silva, de
penal.
Los dirigidos por Jorge Almirón se clasificaron por
diferencia de gol porque en el juego de ida River sólo venció 1-0 en el
Monumental.
El otro finalista se conocerá mañana, cuando Gremio reciba
al Barcelona de Guayaquil, pero los brasileños llegan mejor perfilados porque
en el juego de ida golearon 3-0 a los ecuatorianos.
El partido arrancó parejo, con un Granate parado en campo
Millonario y tratando de dejar una imagen diferente del partido de ida. Pero en
uno de los primeros avances del equipo de Marcelo Gallardo, Diego Breghieri le
cometió penal a Ignacio Fernández y "Nacho" Scocco puso en ventaja al
Millo.
Lejos de resguardarse en su campo, River volvió a pegar a
los cinco minutos con el gol del pibe Gonzalo Montiel, luego que el mendocino
Esteban Andrada dejara un rebote largo.
Cuando Lanús estaba desorganizado, buscando el empate, llegó
una jugada dudosa donde la pelota dio en la mano de Iván Marcone, pero el
árbitro Wilmar Roldán decidió no cobrar otro penal para River, aún con la ayuda
del VAR.
Tras esa jugada llegó una buena combinación que terminó con
el gol de José Sand, que le permitió a Lanús irse a vestuario 1-2 y con la
esperanza de conseguir el milagro, ya que debe convertir tres goles más para
pasar a la final.
En el arranque del segundo tiempo el local salió con todo y
antes de los cinco minutos llegó al empate en los pies, otra vez, de José Sand
y el milagro seguía con vida que llegó después de que el árbitro cobrara un
penal a instancias del VAR, esta vez bien utilizado, para que Silva consume la
remontada y ponga a Lanús en la final.
Ya en el final del partido, River intentó buscar el empate
de cualquier manera, pero Lanús se resguardó bien en el fondo y logró aferrarse
al milagro y a la histórica clasificación a la final de la Copa Libertadores de
América.
Una definición como esta le valió a River el mote de "gallinas”.
Fue en 1966, cuando Peñarol de Montevideo alcanzó el tercer título de su
historia en la Copa Libertadores luego de vencer en la final a River Plate,
tras una histórica remontada en el partido de desempate que se llevó a cabo en el
estadio Nacional de Santiago de Chile.