Pax romana
Por muchos motivos, es bueno que Lucía Corpacci recibiera a los integrantes de la Corte de Justicia. Uno de los principales beneficiados será Francisco Gordillo, que ahora será atendido y recibido por los miembros de la Corte; otros beneficiados serán los problemas que la Corte venía demorando resolver.
Lo bueno hubiera sido que el encuentro se produjera mucho antes. Así, los catamarqueños y la provincia en general se hubieran ahorrado muchos problemas. Pero por suerte se produjo. La gobernadora aceptó reunirse con los integrantes de la Corte de Justicia, quienes fueron a visitarla y a plantearle y a escuchar problemas en los que puede trabajar con el Gobierno provincial.
En seis meses de gestión es el primer encuentro, un tiempo perdido y en el que hubiera sido importante trabajar en conjunto. Se hubiera podido avanzar en una solución a la pretensión de los jueces de entrar en el sistema del 82% móvil, tomando como referencia para calcular la diferencia que abona la provincia los sueldos del Poder Judicial de la Nación, pero también en uno de los principales problemas que se le plantea al gobierno provincial, como son los bloqueos antimineros sobre la ruta 60.
Hasta aquí, ni el gobierno provincial aceptaba reunirse con los miembros de la Corte de Justicia, ni estos aceptaban recibir a Francisco Gordillo; además claro, hubo todo tipo de acusaciones cruzadas, por suerte lo de ayer implica el final de de los escarceos y de los que los fogonean. Comienza una especie de pax romana, un periodo de paz impuesto por ambos imperios, el político y el judicial.