"Rompiendo el silencio”: la historia de Bibiana Reibaldi, hija de un represor

En el marco de las actividades por el Mes de la Memoria, el jueves 12 de marzo se realizó una charla a cargo de Bibiana Reibaldi, integrante del colectivo Historias Desobedientes, formado por hijas e hijos de represores de la última dictadura que se pronuncian públicamente a favor de la memoria, la verdad y la justicia.

Fotos: Esteban Cabrera. Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte
INFORMACION-GENERAL

Durante el encuentro, Reibaldi compartió su historia personal y el proceso que la llevó a romper con el silencio familiar para posicionarse éticamente frente al accionar de su padre, Julio Reibaldi, militar y civil del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército, que participó activamente en el aparato represivo durante la última dictadura cívico-militar.

“Yo soy una de esas historias. Una historia que intenta poner en palabras tanto daño y tanto desastre”, expresó al inicio de su exposición, remarcando la importancia de sostener espacios de diálogo y reflexión.

“Reafirmar los valores de memoria, verdad y justicia y sostener estos espacios es una forma de mantener viva la memoria, especialmente en el marco de los 50 años del golpe”.

Reibaldi explicó que Historias Desobedientes surgió de experiencias personales atravesadas por la vergüenza, el dolor y los mandatos de silencio en familias vinculadas al terrorismo de Estado.

“Cada integrante tiene un recorrido de vida diferente, pero hay denominadores comunes que nos unen: la vergüenza y el pacto de silencio familiar que tuvimos que romper, nadando contra la corriente”, señaló.

El colectivo se define como una voz disruptiva dentro del debate público: “Somos incómodos. Los desobedientes decidimos actuar con ética y repudiar el accionar de nuestros padres y familiares, criminales de lesa humanidad”.

Reibaldi recordó un momento que marcó su vida: escuchar a su padre describirse frente a otros: “Me dedico a cazar subversivos”, dijo en una conversación en el Hospital Militar, lo que la llevó a cuestionar profundamente el rol de su familia dentro del terrorismo de Estado.

La primera aparición pública del grupo fue el 3 de junio de 2017, durante una movilización del movimiento Ni Una Menos, cuando seis mujeres marcharon con una bandera que sorprendió y emocionó a los manifestantes.

Durante la charla, Reibaldi también abordó las contradicciones emocionales que atravesó: “Mi papá fue un genocida que murió impune en 2002. Yo lo quería, no lo negué ni lo niego, pero eso no me impide posicionarme desde la ética y el repudio”.

Señaló además que mantuvieron fuertes discusiones sobre la necesidad de romper el pacto de silencio: “Fue fiel al pacto y jamás dijo una palabra”, sostuvo.

Reibaldi destacó la palabra como herramienta para enfrentar el silencio y aportar a la memoria colectiva: “Nuestra acción estratégica es la palabra. Es el recurso que tenemos para ser sinceros y para denunciar”.

Asimismo, subrayó el impacto que los testimonios de familiares que rompen el silencio pueden tener en sobrevivientes de la dictadura: “Para ese sobreviviente fue la primera vez que alguien confirmaba que había estado secuestrado. Eso le cambió la vida”.

La actividad fue organizada por los Ministerios de Gobierno y Justicia y de Cultura, Turismo y Deporte, a través de las Direcciones de Derechos Humanos y Desarrollo Cultural, con el objetivo de promover la reflexión colectiva sobre el pasado reciente y fortalecer los valores de memoria, verdad y justicia a 50 años del golpe de Estado de 1976.

El ciclo continuará con una nueva charla titulada “Pensar los vínculos familiares”, este viernes a las 18 horas en el Salón de Arte de CATA (Sarmiento 613), destinada a estudiantes universitarios, docentes, institutos de educación superior, organizaciones sociales y políticas, y abierta al público en general. Reibaldi profundizará en los lazos familiares atravesados por la historia reciente y los desafíos de abordarlos desde la memoria y la ética.

 

Podés leer también