Rosales Vera sorprendido por silencio de senadores del FCS
Carlos Rosales Vera, hizo declaraciones ayer en las que no deja bien parados a sus jefes. Dijo que no pudo leer la versión taquigráfica de la última sesión en la que sus jefes radicales interpelaron al ministro Francisco Gordillo y en la que le preguntaron poco y nada sobre la narcodenuncia. El no estuvo en la interpelación, prefirió la belleza de la cancha de polo que inauguró hace poco.
Al abogado castillista no le queda otra que hacerse el sorprendido, aunque su extrañeza atente contra la solvencia moral de sus jefes en el Senado, donde cobra salario de secretario parlamentario.
“A mí también me llama la atención, porque si había que preguntarle sobre algún tema, era no solamente la cercanía con Alanís, sino otros elementos que no tienen que ver necesariamente con la comisión personal del ministro de Gobierno en esa causa”, dijo.
El abogado, aunque polista, no le queda otra que disfrazarse de persona común que se sorprende por la falta de preguntas de los senadores del FCS al ministro de Gobierno, Francisco Gordillo, sobre la famosa narcodenuncia durante la interpelación del jueves pasado.
Rosales Vera, además de funcionario en la Cámara Alta, es también el abogado de Pablo Tello, el único detenido por el intento de ingresar 90 kilos de marihuana a la provincia, y si hubiera estado ese día tan importante en su lugar de trabajo habría tenido elementos importantes para aportarle a los senadores radicales.
Como sea, Rosales Vera no dejó pasar la oportunidad para anotar un chukker subido al caballo de las declaraciones fáciles, al decir que hay otros elementos que podrían “dar un vuelco a la causa” de la narcodencia; lástima que no haya concurrido al Senado para hacérselos saber a los magros senadores castillistas.