El salteño fue condenado por el asesinato de Flores
El resonante caso del empresario Ramón Flores llegó a su fin tras la condena dada a conocer ayer por el tribunal de la Cámara Penal de Segunda Nominación. El único imputado en la causa era el salteño Gustavo Sánchez, quien finalmente recibió una sentencia de 4 años y cuatro meses de prisión por “emoción violenta” y no por homicidio simple como se había caratulado en un principio.
El Tribunal de la Cámara Penal de Segunda Nominación condenó a Gustavo Sánchez (28), el salteño acusado de haber asesinado a puñaladas a su patrón Ramón Flores, a 4 años y cuatro meses de prisión por “emoción violenta”.
En principio, la carátula era por homicidio simple, por lo que el fiscal había solicitado la pena de 12 años de prisión. Cabe remarcar que el Código Penal establece que por esta carátula podría haber recibido una sentencia de 8 a 25 años de prisión.
Finalmente, fue condenado por homicidio en estado de emoción violenta y de lesiones leves calificadas por el vínculo en estado de emoción violenta.
El hecho de sangre ocurrió la madrugada del 16 de marzo de este año en el bar \"El León\" de Santa María, donde Flores, Sánchez y Pérez y otro trabajador de apellido Ramírez Lorca se habían quedado consumiendo cervezas, luego de que el local cerrara sus puertas al público.
En un momento, Flores y Pérez (novia de el salteño) se fueron hasta la cocina y Sánchez, al notar la demora de ambos, se dirigió hasta el sector y al observar la escena, degolló a su patrón, previo lastimar con el cuchillo en el glúteo a su novia.