Santamariano con un notable puntaje para ingresar a Medicina
En la jornada del martes, Rogelio Aguirre tuvo su primera clase de bienvenida en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán. Para ingresar, sacó un importante puntaje, uno de los mejores.
Después de transitar tantos años el pequeño edificio de la
Escuela Gral. Manuel Belgrano en Santa María, ahora se encuentra entre
edificios altos, un gran espacio verde y estudiantes medicina de todo el norte
argentino.
Desde que emprendió el año pasado, allá por el mes de abril,
el sueño de ingresar a la Facultad para estudiar Medicina, Rogelio tenía en su
mente terminar la secundaria y prepararse intensamente para rendir el examen de
ingreso.
Es que la Escuela Gral. Manuel Belgrano nada tiene que ver
con las Ciencias Exactas – la orientación es Comunicación y Artes Visuales –,
sin embargo, eso no fue un obstáculo para Rogelio, al contrario potenció aún
más las ganas de instruirse para el desafío que le esperaba.
El camino transitado no fue nada fácil. Un día le dijo a su
madre que quería estudiar Medicina y tuvo el apoyo incondicional de ella. Desde
ese momento, no paró más hasta conseguir la primera meta de su sueño, mientras
otras personas, sin subestimarlo, le decían que es una carrera difícil, larga.
Desde niño a Rogelio le llamó la atención las ciencias, en especial la biología, pero
su afición más grande era el fútbol y a él se entregó de lleno. Ya adolescente,
luego de algunos altibajos futbolísticos, retoma nuevamente con mayor
curiosidad el interés por las ciencias médicas, y junto con la vocación
cultivada de ayudar a las personas, desemboca en la decisión del estudiar
medicina.
Sin estar preparado por la educación recibida en una escuela
que tenía otra orientación a la formación a la que él necesitaba, toda la
preparación para el ingreso la hizo con profesores particulares fuera del
horario escolar.
En la Escuela Gral. Belgrano aprendió a no bajar los brazos
nunca, y siempre recibió el apoyo de los profesores y compañeros, quienes
formaron una gran familia para salir adelante.
En abril de 2016, Rogelio comenzó con la capacitación en Matemáticas, Biología y Química
con profesores particulares de Santa María. Después de 10 meses de preparación,
estaba listo rendir el examen, sin tener que trasladarse a Tucumán, ya que la
Municipalidad de Santa María logró reactivar con recursos propios el programa
Acción Afirmativa, cuando todo parecía indicar que el cupo protegido para
estudiantes del valle se iba caer.
Llegaron los resultados del examen la semana pasada
confirmando el ingreso de 12 estudiantes santamarianos, entre los que figuraba
Ernesto Rogelio Aguirre en primer lugar, con la puntuación más alta de los
estudiantes del valle.
Pero grande fue la sorpresa en los días siguientes cuando se
supo que la calificación obtenida por Rogelio fue la cuarta más alta de todos
los estudiantes que rindieron en Tucumán, llamando la atención de las
autoridades de la facultad por el alto rendimiento del estudiante santamariano.
La suma de la puntuación obtenida por Rogelio, entre las
asignaturas: Comprensión de Texto, Química y Biología, arrojo 92.50 puntos,
mientras que el mayor puntaje fue 94.
El lunes, con 18 años y todo el apoyo de su familia, Rogelio
llegó a Tucumán para iniciar sus estudios en medicina en la más prestigiosa
casa de estudios del norte argentino. Algún día espera terminar sus estudios y
volver a Santa María para volcar todos sus conocimientos y contribuir con la
comunidad en la que se formó.
El poder de los sueños, la fuerza de voluntad y el apoyo
familiar, fueron los pilares para que Rogelio después de haber egresado de una
escuela que no le inculcó conocimientos específicos de medicina, pero sí una
formación humana y general en las temáticas educativas, pueda ingresar a
medicina y dejar una marca histórica con la calificación obtenida que augura un
gran futuro para el joven santamariano.
Fuente: El Antigal