En Saujil hubo incidentes con otra exagerada reacción de la Policía

El partido entre Mamerto Esquiú de Saujil e Independiente de San Antonio, en aquella localidad del departamento Pomán, no pasó desapercibido, ya que al margen de lo deportivo hubo graves incidentes, con protagonismo de ambas hinchadas y la reacción exageradamente violenta de la policía, para reprimir a los revoltosos. Afortunadamente no hubo que lamentar males mayores, a excepción una persona impactada con balas de goma y un jugador lesionado por una pedrada.

Un joven alcanzado por las balas de goma, disparadas por la policía.
DEPORTES

De entrada, la delegación de Independiente tuvo problemas para ingresar la cancha y, sobre el final, sus hinchas reaccionaron de mala manera rompiendo parte del tejido olímpico, que bordea el campo de juego en la cancha de Esquiú.

Los simpatizantes locales no se quedaron atrás, ya que tras la definición del cotejo la emprendieron a pedradas contra los jugadores chacareros, provocando lesiones en el defensor Julio "Lucky” Vergara, quine tras el impacto de un proyectil debió recibir asistencia médica.

Lamentablemente, el personal policial destacado en el lugar, en vez de poner orden reaccionó exacerbando más los ánimos disparando balas de gomas, algunos de cuyos proyectiles impactaron en un simpatizante de la visita.

Y, por si faltara añadir más desconcierto, un policía discutía acaloradamente y provocaba en forma verbal a los hinchas locales, buscando la reacción de éstos para justificar su represión. Los mismos vecinos "saujilistos” describieron como "normal” estás prácticas policíacas, generando "todo tipo de atropellos sin que uno se pueda defenderse”, remarcaron.

Periodistas de medios chacareros lograron captar imágenes de un policía ofuscado, cuando se intentó fotografiarlo en su violento proceder.

Pasados largos 40 minutos, la policía seguía sin autorizar el retiro de los simpatizantes locales, ni de los periodistas foráneos que debían cumplir con sus tareas, incluso transitando los más de 200 kilómetros que separan a Saujil de San Antonio (FME). 

Lo más agraviante era observar a los policías provocando con insultos al público y a colegas periodistas, buscando que  reaccionen para luego proceder y justificar alguna detención. Eso se hizo palpable luego que se los fotografiara detrás del vallado, que impedía la circulación hacia el exterior de la cancha. Uno de esos policías quedó expuesto ante los ojos de mucha gente.

Felizmente, participó un colega de prensa de Saujil, quien debió interceder para que el iracundo numerario policial habilite la salida de la gente y de los periodistas que habían viajado a cubrir el encuentro, ante el aplauso generalizado de todos los presentes.

Un innecesario mal momento, que pudo evitarse si los uniformados estuvieran debidamente preparados para afrontar con las necesarias y oportunas previsiones estas mínimas circunstancias de revueltas futboleras.

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