Se activó el pacto Mercosur-UE: las oportunidades millonarias que se abren para Argentina
Desde este 1° de mayo comenzó a regir el histórico acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea, un pacto que apunta a reducir aranceles en el 90% del intercambio comercial entre ambas regiones y que crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo.
El entendimiento, alcanzado tras más de 25 años de negociaciones, involucra a más de 700 millones de consumidores y a economías que en conjunto representan cerca del 30% del Producto Bruto Interno mundial.
Para Argentina, la entrada en vigencia abre una nueva etapa con potencial para expandir exportaciones, atraer inversiones y fortalecer sectores estratégicos como el agro, la industria alimentaria y las economías regionales.
Con el inicio del acuerdo, comienzan a reducirse progresivamente numerosos aranceles que encarecían productos exportados e importados entre ambos bloques.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró la puesta en marcha del tratado y aseguró que la aplicación mostrará “beneficios tangibles”, al tiempo que permitirá a empresas europeas acceder a nuevos mercados.
Sectores argentinos que pueden salir ganando
Entre los rubros nacionales con mejores perspectivas aparecen:
- Carne vacuna
- Carne aviar
- Soja y derivados
- Azúcar
- Arroz
- Miel
- Vinos regionales
- Frutas y alimentos procesados
- Economías regionales del NOA, NEA y Cuyo
La reducción de barreras comerciales podría volver más competitivos estos productos en el mercado europeo.
Potencial de crecimiento exportador
Especialistas estiman que las exportaciones argentinas hacia Europa podrían duplicarse hacia 2030 si se aprovechan las ventajas del nuevo escenario comercial.
Sin embargo, advierten que muchas empresas deberán adaptarse a nuevas exigencias en calidad, trazabilidad, sustentabilidad ambiental y normas sanitarias para competir con éxito.
El acuerdo no solo genera oportunidades para exportar. También aumentará la competencia interna, ya que productos europeos como automóviles, vinos, quesos y bienes industriales ingresarán con menores costos.
Eso obligará a varios sectores locales a modernizar procesos, mejorar productividad y redefinir estrategias comerciales.
Para el país, el pacto representa la posibilidad de diversificar mercados, depender menos de destinos tradicionales y ganar presencia en una región de alto poder adquisitivo como Europa.
Además, podría impulsar nuevas inversiones extranjeras interesadas en producir en Argentina para abastecer ambos mercados.
Una oportunidad que dependerá de la competitividad
Si bien el acuerdo genera entusiasmo en sectores exportadores, el verdadero impacto dependerá de factores internos: estabilidad macroeconómica, infraestructura logística, presión impositiva y capacidad de producción.
Con el acuerdo ya en marcha, comienza una nueva etapa para el comercio exterior argentino.