Sectores humildes sin candidatos
La inminencia del 2015, cuando debe elegirse un nuevo gobernador, habilita el ejercicio de pensar posibles rumbos.
La idea de pensar que estaríamos mejor en otra realidad ha
atravesado la historia de nuestro país y de nuestra provincia, claro.
En Catamarca, desde el inicio se impuso un modelo donde unos
pocos acomodados mandaban, para beneficio exclusivo de esa clase, y donde la
mayoría solo obedecen. "Una simulación democrática", dirían los
especialistas.
Lo alternativo a ese modelo, que sería una capitalización
del fracaso en forma autocrítica y consciente, rigió en muy pocas oportunidades
de nuestra historia, y quienes intentaron implementarla terminaron muy mal.
Derrocados y encarcelados o estigmatizados.
De cara al futuro, considerando las características y el
accionar actual de los posibles candidatos, no hay posibilidades de ilusionarse
con un poder equilibrado, porque todos, con mayor o menor intensidad, aunque se
digan peronistas, responden a ese modelo que beneficia a las minorías.
Quizás, el caso más paradigmático, sea el de Luis
Barrionuevo, un dirigente sindical político, de orígenes muy humilde de
Catamarca, dispuesto a jugar abiertamente a favor del triunfo electoral FCS.
Pero Barrionuevo no es el único, otros, que también se
denominan peronistas, están dispuestos a hacer lo mismo; de hecho, ya lo están
haciendo.