“Sentí como si el cielo se me hubiera venido encima”
A Luis Pinilla, de 22 años, le dispararon en la cabeza para quitarle la motocicleta. “Acá sólo hay robos de gallinas y de chanchos”, dijo un vecino. Buscan a dos sospechosos. El joven los habría reconocido.
En el pueblo de El Sacrificio, ubicado cuatro kilómetros al
oeste de La Invernada, a Luis Rodrigo Pinilla le decían "Rodri” y se lo conocía
por sus condiciones de folclorista, ya que integraba una banda folklórica
compuesta por músicos catamarqueños. Además, tenía familiares en la localidad
de La Merced y era admirado por ser un joven disciplinado y trabajador
incansable.
Pero desde el lunes a la tarde todos comenzaron a llorarlo.
El joven de 22 años fue asesinado de un disparo por dos personas que le robaron
la moto en la que se desplazaba y otras pertenencias.
"Le encantaba el folclore joven y el tradicional. Se pasaba
horas escuchando a los artistas que admiraba”, reveló Carlos, un amigo. Rodrigo
tocaba la guitarra, integraba el grupo La Frontera, estudiaba música y además
se dedicaba a la agricultura. El mes pasado había arrancado su primera cosecha
de papa.
Según su madre, Angélica Rosa Mansilla, con ese dinero tenía
pensado construir un garaje para albergar el auto usado que había adquirido
hace poco tiempo. Pero en la tarde del lunes, al menos dos asaltantes lo
interceptaron en un camino despoblado. Regresaba de Alberdi en su moto Honda
Wave. Precisamente, había ido a comprar chapas para la obra. Los asaltantes le
arrancaron la vida con un disparo de arma de fuego que impactó en el parietal
izquierdo, debajo de la oreja, según detalló la Policía.
Tras matar a Luis Rodrigo se llevaron la moto, la billetera,
un celular y hasta las zapatillas. "Estaba esperando que regrese cuando alguien
llegó a avisarnos lo que había sucedido. Cuando escuché la novedad sentí como
si el cielo se me hubiera venido encima. A ‘Rodri’ lo habían matado”, contó
doña Angélica. "No entiendo por qué lo hicieron. Le hubieran llevado sus cosas
y nada más. No había razón para que le arrebataran la vida”, añadió
desconsolada.
El muchacho fue encontrado por un agricultor que pasaba por
el camino vecinal que une El Sacrificio con la vieja traza de la ruta 38. El
sitio es despoblado y de escaso tránsito.
"Estaba en la banquina, sobre unos pastizales, boca arriba.
Sólo se le veía la herida. No creo que se haya resistido al robo porque no era
de pelear y además tenía una contextura física reducida”, comentó Humberto, un
vecino del pueblo.
"Esto nos alarma porque es la primera vez que sucede un
hecho tan grave en esta zona. Vivo aquí desde hace 60 años y sólo de vez en
cuando se producían robos de gallinas o de chanchos, pero nada más”, agregó
Humberto.
Dolor
El pueblo de El Sacrificio está profundamente consternado
con la muerte de Rodrigo. Los restos llegaron al domicilio familiar a las 10,
después de que se le practicara una autopsia, y enseguida comenzaron a
acercarse a la vivienda los lugareños.
Tras el crimen, efectivos de la Regional Sur fueron
desplegados en distintas comunidades de la zona en busca de los asaltantes.
"Alguien dio datos sobre dos hombres que fueron vistos con la moto de la
víctima. También hay otros datos sobre los que se trabaja y que nos permiten ser
optimistas de que vamos a dar con los homicidas”, informó Fabio Gramajo,
ayudante de la Fiscalía I del Centro Judicial de Concepción.
"Estamos adoptando distintas medidas. Y todas en base a las
pistas que tenemos. Pero no queremos adelantar nada para no entorpecer el hilo
de la investigación”, agregó.
En el asalto habrían participado dos hombres que se
movilizaban en una moto. Se tiene casi certeza de que los asesinos no serían de
El Sacrificio, sino de otras poblaciones del sur. Sin embargo, los lugareños
conjeturan que Rodrigo fue ultimado al reconocer a alguno de sus victimarios.
Fuente: La Gaceta