La sequía se intensificará y pone en jaque la cosecha de soja
La falta de lluvias que se está registrando en las principales regiones productivas del país dejó de ser un tema puntual en algunas zonas para pasar a convertirse en preocupación.
Un total de 700 mil hectáreas se encuentran atravesando situaciones de pulsos secos principalmente en diversos sectores del NEA-NOA, centro-norte de Córdoba, norte de Santa Fe y oeste de la provincia de Buenos Aires.
En este contexto, los más importantes especialistas en agrometeorología ya están advirtiendo que los informes climáticos anticipan la vuelta de "La Niña" que actuará durante la totalidad de la campaña gruesa (cosecha de soja y maíz).
"El impacto de ‘La Niña' se traduce en menor efectividad de los mecanismos de humedad atmosférica que ya está actuando y que va a permanecer durante toda la campaña", explicó José Luis Aiello, doctor en Ciencias Atmosféricas.
"Durante ‘La Niña' los montos de agua bajan; la única alternativa que tenemos para recibir lluvias moderadas o fuertes la darán las inestabilidades que serán más frecuentes por el efecto del cambio climático y los mecanismos regionales", señaló Aiello.
Un informe del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar proyectó que el próximo fin de semana se registrarían importantes lluvias en el sur de la región pampeana que servirían para recomponer los niveles de humedad en sectores necesitados de agua.
Al respecto, Aiello comentó que durante los próximos 15 días se van a registrar lluvias que estarán por debajo de los niveles normales. "Se darán precipitaciones pero las de mayores intensidades se producirán en el norte del país", dijo el especialista.
"A partir de enero y más durante febrero, las lluvias van a escasear. Es muy difícil que las precipitaciones se acerquen a los valores estadísticos porque serán zonales; los pulsos de calor van a ser la moneda corriente de este período", agregó.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) aún mantiene la proyección de cosecha de soja 2017/18 en 54 millones de toneladas, mientras que en maíz los analistas privados estiman que la producción rondará las 49 millones de toneladas.
Ahora todas las miradas están puestas en las próximas proyecciones que se realicen para ver el impacto que tendría la sequía en el mercado. Por el momento, el único que se salvaría es el trigo con una cosecha que alcanzaría las 17 millones de toneladas.