Sindicalistas se solidarizaron con el pueblo de Siján
El 23 de enero del 2014, será una fecha que los catamarqueños recordarán de por vida, y nos es para menos, porque una fatídica noche de ese día el dolor caló en lo más profundo con una tragedia que entregó la naturaleza, con un alud de agua, barro y piedras que destruyó vidas, postergó razones de vida en la villa veraniega de El Rodeo y la humilde localidad de Siján en Pomán.
Ya no quedan palabras para explicar lo inexplicable, pero
existirá una verdad irrefutable, la de mostrar, que el pueblo argentino sabe
marcar su grandeza también en las malas. Palabras de consuelo no existen ni
existirán, pero sí lo otro, el de marcar
que siempre habrá una mano solidaria,
que aunque más no sea en una mínima parte palear tremendo momento y la muestra está demostrada en esa mano solidaria
que se extiende hacia quienes viven sumidos en el dolor y el sufrimiento.
No existen credos ni religiones, ni banderías de ningún
color, Argentina dice presente todos los días, como lo marcó el pasado viernes
la familia mercantil a instancias de los directores de la obra social nacional
OSECAC, Pedro Mezapelle y Daniel Ruberto impartieron instrucciones a sus pares
catamarqueños en la persona del titular del Centro Empleados de Comercio de
Catamarca, Roberto Antonio González, y al titular de la C.G.T. local, Pedro
"Uto” Carrizo, para decir presente en el mismo lugar de los tristes
acontecimientos.
Fue así como el propio González, acompañado por el dirigente
Tomás Soria, se trasladó a Siján, entregando medio centenar de pares de botas
de gomas y más de un centenar de litros de agua que tanta falta hacen para los
damnificados.
Un gesto que se une a los tantos que recibió un pueblo
sufrido que tardará mucho tiempo en recuperar su verdadera identidad, esa que
hoy es soledad, destrucción e impotencia de ver que se perdió todo.