Solicitan perpetua y en cárcel común para Lucena y Rauzzino
Los abobados representantes de la querella en el juicio de lesa humanidad que se sigue contra los ex jefes militares Alberto Carlos Lucena y Juan Daniel Rauzzinio, solicitaron condenas de prisión perpetua para ambos, y a cumplir en cárcel común, además de la destitución de sus cargos como oficiales del Ejército. También pidieron que se los declare \"infames traidores a la Patria\".
La severa pena reclamada por los doctores Bernardo Lobo Bougeau y Guillermo Díaz Martínez, incluye la declaración de ambos militares como “infames traidores a la Patria”, con el requerimiento de que una vez producido el veredicto se les “revoquen los arrestos domiciliarios” de los que venían gozando hasta el presente. Y puntualmente, pidieron que la sentencia se cumpla en el Penal de Miraflores, en el departamento Capayán.
Al solicitar la destitución de Lucena como General de Brigada y de Rauzzino como Teniente Coronel del Ejército Argentino, los querellantes pidieron también que sean despojados de los beneficios jubilatorios.
Estos pedidos de condena fueron formulados en la mañana de hoy, durante la sesión del proceso que abrió paso a los alegatos de las parte, en lo que se prevé como la última audiencia pública antes de que se dé a conocer la sentencia definitiva del Tribunal Oral Federal, que preside el camarista catamarqueño, Juan Carlos Reynaga.
Durante el debate oral y público, iniciado el 23 abril pasado, Alberto Carlos Lucena, ex jefe del Regimiento de Infantería 17, y Juan Daniel Rauzzino, ex Jefe de Policía de la Provincia, fueron investigados como autores de los delitos de privación ilegítima de la libertad y la desaparición forzada de personas en tres hechos, ocurridos entre abril de 1976 y enero de 1977, en perjuicio de los ciudadanos catamarqueños Francisco Gregorio Ponce, su hermano Julio Genaro Burgos, Griselda del Huerto Ponce, y Nelly Yolanda Borda.
En este proceso también iba a ser juzgado Luciano Benjamín Menéndez, ex comandante del 3er. Cuerpo de Ejército, en el período mencionado y con directa responsabilidad jurisdiccional sobre Catamarca, quien ya acumula diversas condenas por delitos de lesa humanidad, pero por razones de salud fue apartado de esta instancia judicial.
Durante el desarrollo del juicio declaró un medio centenar de testigos, entre los que se destacaron los relatos de los familiares de las víctimas, y, en particular, los del policía retirado Segundo Ramón Ortiz y del ex soldado conscripto y actual docente, Aníbal del Carmen Salas, cuyos testimonios brindaron aspectos circunstanciados que incriminan gravemente los ex jefes militares.
Tras los alegatos de la querella se pasó a un cuarto intermedio, luego de lo cual se conocerán las posturas de la defensa y la fiscalía, antes de que el Tribunal se reúna a deliberar para dictar la sentencia definitiva.
La representante de organismos de Derechos Humanos, Mirtha Cérici, dijo que “estábamos esperando ansiosamente este momento, y hoy tenemos, si se quiere, la satisfacción de que está todo muy claro sobre el accionar represor de la dictadura del proceso”.
“Estas causas nos han llevado muchos años de estudio, de investigación, para la comprobación de los hechos, que hoy demuestran que Catamarca no era una isla (como decía el ex gobernador de facto Arnoldo Castillo) y, sobre todo, la crueldad y la perversión con que operaban estos genocidas”, enfatizó Clérici, en medio de los aplausos de familiares de las víctimas y otros miembros de entidades de derechos humanos.