Solidaridad de la CGT y “Las 62” con Fredy Kunz y Catamarcactual
La tentación autoritaria de Zitelli y El Ancasti. La pretendida demanda por supuestas “calumnias e injurias”, más un resarcimiento económico de 100 mil pesos, instada por el propietario del diario El Ancasti Silvestre Zitelli en contra del periodista Fredy Kunz, editor del diario digital Catamarcactual, es una muestra más de la tentación autoritaria que envuelve al mencionado medio, lastimosamente arrastrado por la turbada mentalidad de su dueño multirubros.
Zitelli no acusa a Kunz y a su diario digital por alguna opinión surgida de ese medio, sino por la divulgación que Catamaractual diera a un comunicado de las “62 Organizaciones Peronistas”, que fundadamente cuestiona la repetida actitud antisindical obstina y maliciosamente demostrada por ese empresario y su diario.
Lo de Zitelli es lisa y llanamente un ataque a la libertad de expresión, desconociendo incluso lo normado por la Constitución Nacional que en su Art. 14, establece puntualmente que “todos los habitantes de la Nación gozan (entre otros) del derecho de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa”.
Y lo que es peor, intenta amedrentar a la prensa y a los periodistas que no controla utilizando a la Justicia, que estamos seguro no se prestará a esta nueva fantochada de este nunca consumado dirigente político, aunque hábil y exitoso empresario, consolidado en el nefasto período neoliberal de los ’90 cuando compartía los aromados habanos que le convidaba a Carlos Menem (Hasta hace poco tiempo conservaba una enorme foto en los salones de su Hotel Ancasti, exhibiéndose en una irreverente fumata junto al ex mandatario riojano).
Zitelli quiere silenciar a Kunz, a Catamarcactual, y a todo medio periodístico dispuesto a publicar ideas que son contrarias a sus intereses hegemónicos, sometiendo a los catamarqueños a la más burda desinformación, que no es otra cosa que el ocultamiento de la verdad.
Tristemente, su diario El Ancasti no es un medio independiente, ya que se ha convertido en un órgano de prensa al servicio de los intereses personales de Zitelli, que camina por las paredes y delira enfurecido cuando a alguien que no sea él se le ocurre crear un medio de información. Zitelli se ofusca hasta ira cuando aparece una nueva radio o comienza a publicarse un nuevo diario que difundan las noticias que en sus medios (radio, web y diario de papel) no tienen cabida.
Y esa fue la osadía que tuvo Kunz, quien al ser despedido por Zitelli del El Ancasti en el año 2.000, sin causa ni razón justificada, decidió continuar su vocación de periodista dando vida al primer diario digital de Catamarca.
“¡Qué atrevido este Kunz…, hacer un diario que no piense como Zitelli!!!”, habrán pensado los adláteres del itálico “capo”. A partir de ese momento, Kunz fue tomado como un enemigo, aunque lamentablemente para Zitelli todavía -y seguramente por mucho tiempo más- bien vivito y coleando, porque él cree que quien no trabaje en El Ancasti o sus empresas paralelas no tiene destino en el periodismo catamarqueño; ni siquiera en ninguna forma de cualquier existencia terrenal.
Zitelli, que todavía no terminó de rendir cuentas por la llamada Obra del Siglo, o por el fraude habitacional del Bº Parque América, entre tantos casos en que se vio involucrado, porque vació a su original empresa NORUZI para deshacerse de las responsabilidades que le pudieran caber, intenta ahora utilizar a la Justicia para amordazar a los periodistas que no piensan como él, ni defienden sus muy personales propósitos.
Algo inconcebible para los tiempos de maduración y conciencia colectiva como actualmente se está tomando sobre la cada vez más necesaria importancia de la diversidad y pluralidad informativa.
Sin asumir la defensa de Kunz porque su capacidad y su sentido de la libertad le serán suficientes para hacer valer sus derechos, desde el movimiento obrero organizado, a través de la Confederación General del Trabajo (CGT) Delegación Regional Catamarca y las “62 Organizaciones Peronistas” le manifestamos nuestra más profunda solidaridad al compañero periodista y su medio Catamarcactual ante esta renovada muestra de la intolerancia y la incivilidad de la que “hace gala” el propietario de El Ancasti, Silvestre Zitelli.
Enviado por: pedro armando carrizo