La tarta de nuez más grande de Catamarca
En la última tarde de fiesta de la Exproductiva y Expolivo 2016, se presentó la tarta de nuez más grande de Catamarca. Fue preparada por pasteleros de la Escuela de Pastelería Profesional del Sindicato de Pasteleros. La tarta se superó a sí misma porque el año pasado tenía cerca de 12 metros y, en esta oportunidad, llegó casi a los 25 metros.
Ayer, antes de hacer el primer corte a la tarta, el ministro de Producción y Desarrollo, Ing. Raúl Chico prometió que el año próximo convocarán a autoridades del Libro Guinness de los Récords para que certifique es la tarta de nuez más grande. "Nos vamos superando año a año, así que no me caben dudas que seremos record”, afirmó.
Por otro lado, Ramón Eduardo Albarracín, Director de la Escuela y Secretario General de la Filial Catamarca detalló la receta y explicó que se hizo "con una base de masa quebrada de pasta frola y está rellenada con dulce de leche, dulce de membrillo, dulce de cayote y toda está cubierta con nueces de Catamarca picadas. Además, está adornada con cerezas, higos y dulce de leche. Arriba de todo eso, se la pintó con una jalea de manzana”. Sin embargo, aclaró que lo más significativo son las cantidades de cada uno de los ingredientes. "Usamos 60 kg de harina, 200 huevos, 40 kg de manteca y ½ kg de ralladura de limón, esencia de vainilla y polvo de hornear. Además lleva unos 5kg de miel”.
La tarta quedó armada en un grupo de mesas puestas una al lado de otra para poder sostenerla a lo largo. "La base se amasa, va a la cámara y luego al horno. La hicimos siguiendo un sistema de ensamblado porque las placas tienen 70 x 45. Las cocinamos aparte, las trajimos, acá las pegamos y de esa forma la fuimos armando acá”, relató Albarracín. Con este sistema de ensamblado es que se planea superar el largo para el año que viene.
Una vez terminada la preparación y, mientras se llevaba a cabo el show Gourmet, el ministro Chico junto a las autoridades de la Escuela de Pasteleros, cortaron la tarta. Más de cien personas se acercaron y disfrutaron de esta combinación de productos emblemáticos catamarqueños. La Escuela de Pasteleros se lució con una producción inmensa, pero fundamentalmente, exquisita.