A un año de la tempestad de polvo en Catamarca
En la jornada de hoy, 4 de octubre, se cumple un año de la manifestación de uno de los fenómenos meteorológicos más significativos registrados en Catamarca, en mucho tiempo.
En horas de la siesta del 4 de octubre de 2016, casi nadie
sabía que se acercaba un frente frío desde el sur, con un tremendo gradiente de
presión que se manifestó desde los llanos de La Rioja hasta el Valle Central.
Este gradiente produjo vientos muy fuertes en la Capital
catamarqueña, con una ráfaga máxima que alcanzó los 103 Km/h (medido por
nuestra estación meteorológica).
A pesar de que desde algunos medios se clasificó
erróneamente al fenómeno como "viento Zonda” o como un "tornado”, lo cierto es
que se trató de un viento sur usualmente conocido como "Pampero sucio”. Pero no
cualquier viento sur con polvo en suspensión como el que solemos tener varias
veces al año, sino uno que debido a su magnitud, formó una pared de polvo de
unos 2000 metros de altura (foto) que hizo reducir la visibilidad en superficie
a menos de 500 m: una verdadera tempestad de polvo severa.
Que el evento haya sido identificado erróneamente desde
medios pretendidamente oficiales, nos habla de su falta de capacitación o de la
práctica del "vale todo” a la hora de informar a la población sobre un suceso
tan importante.
Este evento va a quedar en la memoria de los catamarqueños
pues dejó en claro que la Capital es un lugar de riesgo para este tipo de
fenómenos. Además, la alta vulnerabilidad del espacio urbano quedó patente con
la caída de paredes, voladura de techos y carteles, caída de postes de luz,
cableado eléctrico y árboles desde la raíz.
Además, se produjo la lamentable pérdida de una vida, debido
a la caída de un árbol. Los problemas en el suministro de luz y de agua
lograron solucionarse recién varios días después en algunos sectores de la
ciudad.
Fuente: Cazadores de Tormenta de Catamarca