Testimonio de un ex obrero de TV cable
Andalgalá © De manera informal, un ex trabajador de una empresa de cable local, nos comentó algunos de las causas del mal servicio de televisión por cable, y porque después de tantos años no mejora sino que empeora.
El trabajador manifestó que los reclamos de los vecinos no
son escuchados por nadie, cuando en realidad deberían ser escuchados por la
misma empresa y sus gerentes, lo que produce mucho malestar, a tal punto de que
los vecinos han analizado incluso ir a manifestarse frente las oficinas de
dicha empresa, algo que finalmente no sucedió pero que ha dejado más impotencia
en la sociedad por la falta de respuestas e indiferencia.
Según lo explicó, un equipo tiene capacidad para hacer por
cuadra, hasta 3 instalaciones, pero en realidad se terminan haciendo cerca de
20 por lo que es más que evidente que en cada hogar la señal será de lo peor, y
esto tendría que ver con la negligencia de los gerentes que no piensan en
invertir más en equipos para mejorar el servicio. El servicio está totalmente
saturado.
El ex operario comentó que cuando se quema algún equipo, y
la noticia se da a conocer a los "jefes”, uno de ellos de la capital
catamarqueña, envía uno usado o se lo lleva al mismo para restaurarlo pero
jamás se envían nuevos equipos y esto produce que la señal vaya de mal en peor.
Otra de las consultas realizadas es la falta de organización
de esta empresa, ya que al parecer no existe cobrador, y cuando una persona se
atrasa más de dos meses la empresa deja correr los meses sin notificar de la
falta de pago hasta llegar a cuatro o cinco meses y luego procede a la
suspensión del servicio, por lo que el usuario está obligado a pagar
reconexiones que cuestan más.
La mala calidad del servicio tiene una explicación, sin
embargo, el valor del mismo es bastante alto a comparación de otros
departamentos, lo que es una constante entre los reclamos de los usuarios que
reniegan de la mala voluntad y falta de cortesía en las respuestas de los
empleados cuando se les realiza un reclamo de cualquier naturaleza.
La falta de respuestas, sumado a la falta de respeto, la
mala señal del servicio y la indiferencia hacia los mismos usuarios sigue produciendo
un mal sabor en la sociedad que no pide nada más que un mejor servicio que sea
acorde a los altos costos que se pagan.
Sin embargo, los responsables de hacer cumplir la
legislación, sea provincial y municipal, no se preocupan en el tema y las cosas
siguen ocurriendo como si nada, como si la Ciudad de Andalgalá fuera un lugar
en donde todo es posible, aún lo inadmisible. Al menos pasa en esta gestión
municipal si auténtico liderazgo ni conducción social.