Tiempo político loco

Tan loco es el momento político que se vive en la provincia que el actual oficialismo oculta la herencia, millonaria en deuda, que dejo la gestión del Frente Cívico.

Brizuela del Moral con gorra
POLITICA

Que muchos funcionarios de la gestión brizuelistas permanezcan en sus puestos a hoy, un mes desde que asumió la nueva gestión; que otros radicales fueran ascendidos, que el ex gobernador reclame se aprenda a gobernar, son signos de un tiempo verdaderamente loco el que le toca vivir a la provincia.

En ese listado de síntomas podría anotarse también que los KIS (kircheristas ingrávidos y sutiles, sin consistencia política) sean los que apoyen las medidas más duras que anuncio Lucia Corpacci o, otra locura más, la triste coincidencia de los diputados de los bloques mayoritarios, que están que trinan porque, unos, les toca defender lo indefendible, la gestión de Eduardo Brizuela del Moral, y otros, porque tienen que votar superpoderes para un Poder Ejecutivo que los desprecia en términos políticos. Una locura, pero real, palpable en los pasillos de la Legislatura provincial.

Pero la más llamativa, porque despierta todo tipo de suspicacias, es la negativa de los funcionarios de la nueva gestión a transparentar la deuda que dejaron Eduardo Brizuela del Moral y su pandilla de funcionarios. Por caso, Horacio Boucard, el ex subsecretario de Información Publica, dejo una deuda que ronda los 4 millones a proveedores; sin embargo, en el nuevo gobierno nadie quiere explayarse sobre el tema, ni sobre el “Loco la antena” ni sus acreedores. ¿Por qué será?

Podés leer también