Tragedia de la Alcaldía: Lección

Lo único positivo de la tragedia de la alcaidía es la lección que deja y que debemos comprender todos, que la desigualdad social que impera en nuestra provincia, es una bomba de tiempo. A esto, no muchos parecen dispuestos a aceptarlo.

alcaidia c
POLITICA

En Catamarcactual publicamos hace unas semanas un informe que daba cuenta de esa desigualdad, que es una de las más graves del país. Desde la marginalidad más peligrosa, a la que se llega previo paso por la pobreza que genera un sistema económico injusto, que destina fondos para la construcción de megaobras prescindibles, pero no para generar desarrollo con puestos de trabajo digno; marginalidad a la que muchos comprovincianos les cuesta entender de que se trata, aunque la sufren cotidianamente, muchos jóvenes salen listos para delinquir y, si es necesario, hasta morir. Para algunos son las primeras victimas de esa desigualdad social, aunque para otros, para muchos, son los últimos en todo.

En los primeros años de la adolescencia, la escuela publica en quiebra que nos dejaron las gestiones de los Varela Dalla Lasta, los Ginné, los Brizuela del Moral, los Galera o los Perna, ya los expulsa. Lejos. Eso les pasó a los cuatro adolescentes que murieron el viernes pasado. La mayoría de esos jóvenes pueden elegir, en el mejor de los casos, entre una vida miserable, que es para lo que alcanza una asignación universal kirchnerista o una beca de trabajo brizuelista, o meterse directamente en la droga y el delito. Muchos de esos jovencitos surgidos de esa marginalidad que campea en la periferia, eligen sin pensarlo mucho la segunda opción, aun sabiendas de que allí empieza la cuenta regresiva de sus vidas.

Podés leer también