A un año de la tragedia que enlutó a los catamarqueños
En la jornada de este viernes 23, se cumple un año de la tragedia que se llevó vidas detrás de un aluvión que azotó a El Rodeo y Siján.
El jueves 23 de enero de 2014, era un día tranquilo como cualquier
otro, donde los pobladores y la gente que había llegado para disfrutar de las
actividades, se preparaban para vivir una noche con música y entretenimiento.
Lo cierto es que esa noche no fue como cualquier otra. La gente
que se encontraba en el camping y los que estaban en el predio, donde esa noche
se presentaba Abel Pintos, ya escuchaban unos bramidos que no eran comunes.
Hasta que cerca de las 22.32 llegó el estallido de
desesperación y locura. Nadie podía creer que eso estuviese sucediendo. Pero era
real. Gente corriendo por las calles sin saber dónde refugiarse. Gritos de
mujeres, niños, jóvenes, y hasta mayores.
Algunos en el lugar no sabían que estaba pasado. La correntada
de agua, más que eso, un aluvión comenzaba a arrasar con la villa veraniega y
se llevaba todo lo que encontró en su camino.
El tradicional lugar de encuentro en los Villafañe quedó
destrozado y bajo el barro, la casa de los Castiglione en similares
condiciones, y así numerosas viviendas quedaron destrozadas, como todos los
corazones rodeínos y catamarqueños.
Es que el aluvión también se llevó la vida de más de una decena de
personas, y consigo las lágrimas eternas de las familias. Todavía hay una
desaparecida, Carolina Sal, de quien no se pudo encontrar rastros, aunque su
familia continúa a la espera de noticias.
La polémica se generó por la construcción del puente del
mástil, inaugurado por Eduardo Brizuela del Moral y señalado por todos como el
que causó la mayor tragedia.
Es que el pie del puente está construido casi sobre el cauce
del río, orientado en contra de su corriente. El terraplén dividió todo lo que
el alud traía y lo derivó hacia la casa de la familia Prevedello (que la
reconstruyó), la de los Castiglione y
También, ese mismo día, fue castigada la localidad de Siján,
en el departamento Pomán, donde alud de barro y piedras anegó casas, viñedos,
escuelas y provocó la muerte de un hombre.
Esta tragedia enlutó, sin duda alguna, a todos los
catamarqueños. A un año del aluvión, las familias piden justicia.