Tragedia de El Rodeo: Una foto forzada en un mal momento
La imagen los muestra en la zona de desastre en El Rodeo, muy prolijitos, limpitos, en fila, uno a la par del otro, todos juntos, en una pose grupal perfecta para que el fotógrafo tome la instantánea.
POLITICA
Finaliza una semana en la que los popes del radicalismo catamarqueño tuvieron su propio desastre natural. Fue consecuencia directa de la tragedia de la semana pasada en El Rodeo donde la oposición radical no solo no se pudo librar de la imputación inicial de la responsabilidad política por obras mal hechas, sino que con Eduardo Brizuela del Moral, Oscar Castillo, Marita Colombo e intendentes muy cuestionados, solo pudieron mostrar una foto que genero suspicacias y sospechas.
La imagen los muestra en la zona de desastre en El Rodeo, muy prolijitos, limpitos, en fila, uno a la par del otro, todos juntos, en una pose grupal perfecta para que el fotógrafo tome la instantánea. El encuentro estuvieron los ntendentes radicales: Humberto Valdéz (FME), Orlando Savio (Paclín) , Amado David Quintar (Fiambalá), Jorge Coronel (Tapso), Blanca Reina (Ancasti), y los legisladores nacionales, Oscar Castillo, Blanca Monllau. También, los diputados nacionales, Eduardo Brizuela del Moral, Miryan Juárez, y los diputados provinciales Marita Colombo y Raúl Giné.
Como si a todos los ciudadanos comunes nos afectara un legítimo prejuicio preventivo, inoculado por la historia reciente, en la que una foto ostentaba gestión, acción; en este retrato, nadie pudo librarse de la pulsión de sentirlos fingiendo una preocupación que no era tal; que lejos de pensar en el bien de las personas, sus familias y las localidades afectadas, solo estaban pensando en posicionarse para el 2015 y morigerar el impacto negativo en la opinión pública por una obra millonaria y mal hecha que agravó la tragedia de El Rodeo.
Ninguno de los que apareció en la foto publicada el 29 de enero por El Ancasti estuvo ni el viernes, ni el sábado ni el domingo en El Rodeo o en Sijan (solo puede decirse que "estuvo” Eduardo Brizuela del Moral, pero más preocupado por no ensuciarse los zapatos que en colaborar con las primeras tareas de búsqueda del viernes). Por eso mismo, por su actitud inicial, pero además también porque fue el impulsor de las obras mal hechas y carísimas, símbolos de esa obra pública berreta que sirvió de coartada para el enriquecimiento de unos pocos durante sus años de gloria, porque fue el verdadero intendente de El Rodeo de los últimos años, porque es ahí donde residió en forma permanente, es que sufrió las inculpaciones directas de todos los habitantes de El Rodeo, los que viven todo el año y los que poseen viviendas de veraneo, los que son su base electoral, justo desde ahí surgieron los cuestionamientos el mismo viernes.
Luego esas acusaciones tuvieron la suficiente legitimación y difusión en todos los medios de comunicación de la provincia, hasta en el mismísimo diario El Ancasti, el que evita nombrarlo cada vez que puede (en Catamarcactual publicamos una nota sobre el puente inaugurado por Brizuela el lunes pasado). Pero además también la bronca de la ciudadanía le llego a Brizuela y a los popes del radicalismo vía redes sociales, ese submundo en el que eligieron vivir y hacer política desde diciembre de 2011.
Parece que la gente interpreto rápidamente que esa foto repartida adrede estuvo hecha solo para vender una preocupación simulada, lo que condicionaba desde el vamos su efectividad.
Las luces rojas se encendieron de inmediato en el comité, porque la engañifa dejo un sabor a poco en los ciudadanos comunes, quienes percibieron rápidamente un estilo de comunicación política que está completamente agotado, porque los ciudadanos demandan soluciones urgentes y concretas, no soluciones que quedan en meros enunciados, que solo sirven para la foto.