Tras más de 14 años, Aimar vuelve concentrar con River
El ídolo de River, tras superar una extensa lesión en la pierna derecha, fue convocado este viernes por primera vez desde su regreso al club para el partido del próximo domingo ante el invicto Rosario Central, en el estadio Monumental.
"Espere mucho tiempo este momento y seguro que varias veces
pensé en colgar los botines, pero luego noté que podía dar algunas soluciones y
ojalá lo pueda hacer en este gran equipo, sabiendo que puedo estar por
merecimiento", explicó en conferencia de prensa Aimar, de 36 años.
Con sensaciones similares a las del debut en la máxima
categoría, el cordobés bromeó que "poco hay que aportar" si el equipo
repite la actuación del pasado miércoles ante Cruzeiro en Belo Horizonte (3-0)
y luego, con seriedad, agradeció la paciencia y el respaldo del DT Marcelo
Gallardo: "Fueron muy importante tanto él como los médicos por la sinceridad:
les pedí que si iba a volver a jugar sea por merecimiento".
"Este equipo tiene la exigencia como una gran virtud
-destacó- y eso me gusta. La gente tiene que saber que quiero que me traten
como uno más, porque quiero estar a la altura de este River, que juega muy bien
y que no puede empatar”.
"Todos los que jugamos al fútbol sabemos lo que significan
las cosquillas de entrar a una cancha llena, pero quiero que me exijan igual
que a todos y poder dar algunas soluciones los minutos que me toquen”, aseguró
el ex jugador del seleccionado argentino, mundialista en Corea-Japón 2002 y
Alemania 2006.
Consultado por sus condiciones actuales, el "Payaso"
explicó que los hinchas "se van a encontrar con un jugador de 36 años, que
ganó experiencia y perdió velocidad".
"Me gustaría tener las dos cosas pero pocos jugadores
lo logran a mi edad. Espero poder aportar en los metros finales de la
cancha", asumió el jugador oriundo de Río Cuarto, que ocupará un lugar en
el banco de suplentes y usará la camiseta número 35.
Aimar pidió calma ante las preguntas sobre su posible
presencia en las semifinales de la Copa Libertadores ante Guaraní de Paraguay,
al término de la Copa América Chile 2015. "Voy a estar si lo merezco y si puedo
darle soluciones a un equipo que juega muy bien y que lo viene demostrando, una
cosa son los entrenamientos y otra los partidos, veremos cómo se da todo y que
puedo dar cuando me toque sumar minutos”, indicó.
Por último, advirtió: "No me queda mucho tiempo en el
fútbol, hay que ser muy consciente que no soy el que tenía 20 o 25 años, por
eso hay que disfrutar cada día y cada entrenamiento y no perder de vista que
hay que ganarse el lugar”.
Aimar se entrenó de manera normal junto al resto del plantel
y sobre el final de la práctica mantuvo una charla de 20 minutos a solas con
Gallardo, en la cual se decidió que sea parte del banco de suplentes el fin de
semana.
El mediocampista, ganador en River de cinco títulos locales
y la Supercopa entre 1997 y 2000, jugó su último partido oficial en ese club el
17 de diciembre de 2000 frente a Lanús y luego estuvo en un clásico de verano
ante Boca, el 22 de enero de 2001, en Córdoba, y fue vendido al Valencia en 24
millones de dólares.
El volante regresó al club en la última pretemporada de
verano en Punta del Este, pero no pudo evitar el paso por el quirófano tras una
operación sin éxito que le realizaron en el tobillo derecho en junio de 2014.
Aimar no juega de manera oficial desde 21 de abril del 2014
en Malasia, donde registró apenas siete presencias producto de una entesopatía
aquiliana que lo obligó a una intervención en junio del año pasado.
Si el regreso de Aimar es exitoso, será anotado en la Copa
Libertadores, para la que River puede hacer cinco cambios de cara a las
semifinales del 15 y 22 de julio ante Guaraní.