Tres valiosas historias de vida ganadoras del concurso #MujeresDeCatamarca
Tres mujeres de distintos puntos de la geografía provincial, con ricas y diversas historias en sus espaldas, resultaron las más votadas en el concurso “Mujeres de Catamarca. Historias que Inspiran”.
Lorenza Mamaní, conocida como
En segundo lugar quedó la joven psicóloga María de los
Ángeles Aguirre, fundadora y directora de Corazones Azules, un centro
terapéutico y educativo para chicos con autismo que funciona en la localidad de
San Antonio, Fray Mamerto Esquiú.
Y la tercera mujer más votada, entre las 18 postuladas, es
Doña Serafina de Moya, de 87 años, oriunda de Los Varela, donde vivió siempre
prestando servicio a sus vecinos, rezando, curándolos, asistiéndolos en los
espiritual y en lo material y hasta dando cátedra –con su memoria prodigiosa-
de la historia del pueblo.
#MujeresDeCatamarca fue un concurso impulsado por
Las postulaciones al concurso fueron realizadas por terceros
–personas o instituciones- durante dos semanas, hasta el 28 de febrero. A
partir de allí, en la página oficial de Facebook de
Desde el 29 de febrero y hasta el lunes 7 de abril a la
medianoche la gente pudo votar –colocando Me Gusta- a las mujeres que
consideraran más merecedoras de esta distinción. Hasta ese momento se tuvieron
en cuenta los votos emitidos por los usuarios de Facebook que dieron como
resultado lo siguiente: Lorenza Mamaní (2.746 votos), María de los Ángeles
Aguirre (792 votos) y Serafina de Moya (614 votos).
Además de hacer visibles las historias de las mujeres
ganadoras del concurso, desde
Lorenza, la última diaguita
"Lorenza Mamaní, la última Diaguita, más conocida como
Su historia ya había conmovido a los catamarqueños y al país
allá por 2008 y 2009, cuando un canal de televisión nacional hizo la travesía
de visitarla y contar la historia de esta leyenda de los Andes. Hasta se
escribió una zamba en su honor.
Walter, junto a un grupo de amigos, la visita al menos una
vez al año. Para eso debe llegar hasta Río Grande, otro paraje de unas pocas
familias ubicado a
Allí se preserva del mundo Doña Lorenza y una veintena de
llamas que son su única compañía en esas inmensidades. La última visita de
Walter a Lorenza fue en Navidad. Brindaron juntos y comieron carne de charqui,
único menú posible en esas latitudes.
María de los Ángeles Aguirre, profesional con vocación de
servicio
María de los Ángeles Aguirre es una joven psicóloga
catamarqueña que, tras obtener el título en Córdoba, realizó una pasantía en
Estados Unidos, donde se especializó en trastornos vinculados al espectro
autista.
Ya en Catamarca y tras estar trabajando en consultorios
particulares, diseñó, fundó y dirige –desde febrero de 2015- el centro
terapéutico y educativo "Corazones Azules”, que trabaja por la integración
social y educativa de chicos con autismo y otras patologías similares.
María fue postulada por Ana Santisteban al concurso
#MujeresDeCatamarca. Aunque no las une ningún vínculo en especial, Ana quiso
destacar el trabajo que María realiza en este centro, ubicado en San Antonio,
FME, donde alrededor de 60 niños y adolescentes asisten.
María contó que la intención fue abrir un centro donde la
problemática se pudiera abordar de modo integral y desde una misma línea
teórica, y evitar que los chicos tuvieran que ir de consultorio en consultorio
visitando a los distintos especialistas.
El centro realiza además un abordaje personalizado y que
pretende ser un refuerzo de la educación escolar formal, por eso mantienen un
vínculo estrecho con las escuelas a las que asisten sus pacientes.
Su padre –a quien agradeció- le aportó los recursos para construir
el centro donde trabajan y colaboran más 12 personas, entre psicólogos,
psicopedagogos, fonoaudióloga, nutricionista, entrenador físico, maestras
especiales y personas que ayudan al mantenimiento del lugar.
María agradeció también a los padres de los chicos, por la
confianza y el aporte para dar continuidad a este espacio que, por la cantidad
de chicos a los que hoy contiene, demuestra que era necesario en la provincia.
Doña Serafina de Moya, una institución de Los Varela
De Los Varela, en el departamento Ambato, Doña Serafina
Arias de Moya es una institución en el pueblo. Con 87 años, guarda en su
memoria gran parte de la historia del lugar, por haberla vivido y por lo que
sus ancestros le contaron.
Postulada por su familia, Doña Serafina fue la tercera mujer
más votada en el concurso #MujeresDeCatamarca.
Su hija Cristina y su nieta Valeria contaron algunas de las
razones por las que Serafina es especial. Criada por sus tías de forma muy
humilde, tuvo y aún tiene una gran vocación de servicio, que se manifiesta en
la fe, pero también en la solidaridad, en el cobijo a los necesitados y en la
ayuda a los enfermos, a quienes recetaba yuyos con propiedades curativas y en
algunos casos asistía con medicamentos que médicos que sabían de su sabiduría
le hacían llegar para que ella los distribuyera en el pueblo.
"Ella siempre tuvo su vocación de enfermera, pero nunca tuvo la oportunidad de hacer un
curso. Sin embargo la gente confiaba en ella y aun cuando abrió el mini
hospital y había enfermeras allí, la gente seguía acudiendo a ella”.
Dicen que cuando era más joven recorría los pueblos aledaños
a lomo de mula y hasta se quedaba en la casa de los enfermos para ponerles
inyecciones y atenderlos en sus necesidades.
Su casa siempre fue una casa de puertas abiertas, donde supo
albergar a niños que, desde puestos cercanos, necesitaban un lugar donde estar
para poder asistir a la escuela.
Muy religiosa, toda la gente de Los Varela la busca para
rezar el rosario de las almas cuando se produce un fallecimiento, una tradición
de fe que heredó de sus tías y que ella sigue ofreciendo a quien se lo
solicita.
Hoy tiene algunos problemas de movilidad por una artrosis
que afecta sus huesos, pero –dice su familia- sigue con el mismo sentido del
humor y la misma vocación de servicio con la que supo ganarse el afecto de todo
el pueblo de Los Varela.