La UNCA no puede mirar para otro lado
El reclamo, legitimo por cierto, democratizador de UNLAR, puso la atención también sobre lo que pasa en la UNCA. Los estudiantes locales de La Rioja, que reclamaban apoyo del pueblo catamarqueño siempre dijeron que aquí pasa lo mismo que lo que sufren ellos. Ahora es una fuerza de izquierda quien plantea lo mismo.
Se trata del Movimiento Socialista de Trabajadores (MTS) de Catamarca quien opinó que la situación de La Rioja, donde domina un sector peronista, es similar a lo que pasa en la UNCA, que domina el radicalismo.
Daniel Blanes, representante de la Juventud Socialista del MST y estudiante de la Carrera de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Catamarca, recordó que a mitad de este año, en una asamblea se había prorrogado el mandato tanto del rector, Flavio Fama, como de los decanos. Según el socialista, en esta reunión quedó en evidencia la situación precaria en la que se encuentra casi la mitad de los docentes.
En este sentido, Blanes aseguró que la mitad de los docentes no están concursados en sus cargos. “Hay docentes que están desde hace 20 años. Los cargos son por concurso”, contó. Al respecto, advirtió que en el caso de que se llegara a producir “un ajuste”, estos docentes precarizados pueden ser despedidos.
Para Blanes, hoy la UNCa tiene una crisis por los docentes precarizados, la corrupción -docentes sospechados de robo, comentó- y un problema de inversión que se evidencia en la falta de estructura edilicia. “Todo influye en la recepción estudiantil. La mayoría se va a los IES para formarse. Unos pocos deciden sobre la comunidad educativa. La propuesta de esta agrupación es la democratización de la universidad, un cogobierno, con mayoría de estudiantes”, contó.
No obstante, admitió que “hay una apertura” pero advirtió que otro problema es que la dirigencia de los centros de estudiantes está relacionada con los partidos políticos. “Se trata de clientelismo político. Se mantienen las becas”, explicó.
En cuanto a los problemas edilicios y estructurales, el joven indicó que hoy en día hay una recepción estudiantil mayor a la de hace 10 años. “Algunos estudiantes son crónicos por falta de becas. No hay bancos y se deben compartir aulas. El docente a cargo pone al ayudante estudiantil en otra aula porque dicta la misma clase en distintas aulas. Es un problema estructural sin cambios”, consideró.
También recalcó que la Universidad de hoy no discute los problemas sociales sino problemas viejos. “Necesitamos una universidad que salga a la gente. La consigna es ‘Educación laica, igualitaria, gratuita y para todos’. Hay una oligarquía institucional. Hacen falta cambios. La democratización es un viejo reclamo”, recordó.